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Evelyn Nesbit, la vida turbulenta de la primera supermodelo


150109181712_evelyn-nesbitLindsay Baker/BBC Culture – Belleza sobrenatural, de proporciones legendarias. Encanto, con ribetes mágicos. Un instinto infalible por la moda, una dura resistencia y un toque de polémica: son los atributos que hicieron de Evelyn Nesbit la más famosa modelo de su tiempo. La primera “supermodelo”.

Una simple modelo se convierte en “supermodelo” cuando se hace mundialmente famosa, pero también cuando de alguna manera se convierte en símbolo de su época.

En efecto, el fenómeno de las supermodelos nació a principios del siglo XX, y Nesbit está considerada como la primera representante de ese selecto club.

Esta belleza grácil de cabello cobrizo originaria de Filadelfia, fue la modelo artística y de moda más buscada durante la Edad Dorada en Estados Unidos.

Su vida fue turbulenta y estuvo llena de acontecimientos. Su fama alcanzó la cumbre cuando se vio involucrada en un asesinato y en lo que fue llamado en aquel momento “el juicio del siglo”.

En dos mundos

Nesbit encarnó su era en más de un aspecto. La etapa de finales del siglo XIX fue un periodo glamuroso de rápido crecimiento económico en Estados Unidos.

Pero también fue una época de mucha pobreza, en la que llegaron a Estados Unidos muchos inmigrantes europeos pobres.

Nesbit vivió ambos mundos. Provenía de una familia de Pensilvania de origen escocés e irlandés y, tras la muerte de su padre dejando atrás numerosas deudas, su madre tuvo que luchar para sacar a la familia adelante.

Provenía de una familia “respetable” y trabajó como modelo para artistas desde que tenía 14 años.

Cuando llegó a Nueva York en 1900, su ascenso fue meteórico. Y Evelyn entró en un mundo nuevo y diferente.

“Adoptada” y famosa

El pintor James Carroll Beckwith la adoptó como protegida y la presentó a artistas e ilustradores. Pronto, Nesbit fue la modelo más solicitada de Nueva York.

Se convirtió en una cara popular en las portadas ilustradas de muchas revistas, entre ellas Vanity Fair o Harper’s Bazaar.

Su cara servía para publicitar desde cremas faciales hasta pastas de dientes.

El rostro suave y juvenil de Nesbitt estaba en todas partes: en postales, cajetillas de cigarrillos, calendarios.

La fotografía de moda estaba naciendo y cuando Nesbit se internó en este mundo nuevo como modelo para el pionero Joel Federe, fue un éxito inmediato.

A medida que las fotografías ganaban popularidad y empezaron a hacerse hueco frente a las ilustraciones impresas, Nesbit empezó a generar enormes ventas para los periódicos y se convirtió en un rostro que el público reconocía inmediatamente.

En poco tiempo (1901) fue contratada para el coro de la exitosa obra de Broadway Florodora.

Nesbit aparecía con frecuencia en las columnas de cotilleo y revistas teatrales del momento. En poco tiempo se convirtió en una de las actrices en otra obra de Broadway.
Como las supermodelos que la sucedieron, Nesbit se había convertido en un ícono de su tiempo. También encarnaba las paradojas de aquel momento.

La chica del columpio de terciopelo rojo

Mientras aparecía en Florodora, Nesbit conoció al arquitecto y miembro de la alta sociedad neoyorquina Stanford White.

White se convirtió en su amante y benefactor. Llenaba a Nesbit y su familia de regalos extravagantes e incluso le regaló un elegante apartamento.

Después de que terminara la relación entre ambos, que duró un año, y tras la boda de Nesbit con el millonario Harry Thaw, los acontecimientos empezaron a sucederse de forma dramática.

Loco de celos y, según él, con el objetivo de defender el honor de su joven mujer, Thaw se acercó al examante de Nesbit una tarde en el Madison Square Garden y le disparó.

Nesbit fue la testigo estrella de un juicio lleno de detalles sorprendentes sobre sus relaciones con estos hombres (ambos supuestamente abusaron de ella) durante el cual un grupo religioso intentó prohibir a los periodistas reportear sobre los detalles escabrosos.

La madre de Evelyn fue acusada de prostituir a su hija con White.

Evelyn recibió en la prensa el calificativo de “la chica del columpio de terciopelo rojo”, en referencia a un columpio que había instalado White en el apartamento.
Debido a la gran publicidad que atrajo el caso, el jurado tuvo que ser aislado, por primera vez en la historia de Estados Unidos.

Thaw fue condenado a cadena perpetua en un hospital para criminales con problemas psicológicos.

Pero a pesar de todo, Nesbit resitió y consiguió construirse una vida tras estos sucesos traumáticos.

Fue madre, actriz en películas mudas, y artista de vodevil, además de escritora de dos libros de memorias.

La vida de Nesbit ha quedado reflejada en poemas, obras de teatro y películas. Su influencia ha llegado hasta nuestro tiempo: el personaje de Gillian en la serie Boardwalk Empire está ligeramente basado en Nesbit.

El legado de Evelyn Nesbit perdura y, probablemente, lo seguirá haciendo quizás incluso durante más tiempo que el de las supermodelos que siguieron sus pasos.

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