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Intersticio, el “nuevo órgano” del cuerpo humano que la ciencia acaba de descubrir


Las partes en azul oscuro son haces de colágeno fibrilar. En la imagen de la derecha se ven las fibras de elastina en negro y las estructuras de colágeno en rosa.

BBC MUNDO – Solo la tecnología más avanzada le acaba de permitir a los científicos ver algo que siempre estuvo ahí: un espacio intersticial “no identificado” hasta ahora, lleno de cavidades de líquido, presente dentro y entre los tejidos de nuestro cuerpo. Un grupo de expertos lo califica como un nuevo órgano.

Quienes lo descubrieron lo definen como “una nueva expansión y especificación del concepto del intersticio humano”, algo que tradicionalmente en biología se refería al espacio entre las células y los tejidos del organismo.

Paradójicamente “el intersticio” se podría convertir en uno de los órganos más grandes, junto a la piel: los científicos estiman que esta red de cavidades de colágeno y elastina rellenas de líquido aglutinaría más de un quinto de todo el fluido de nuestro organismo.

Lo identificó un equipo de patólogos de la Escuela de Medicina de la universidad NYU, de Estados Unidos, que acaba de publicar sus resultados en la revistaScientific Reports.

Los expertos concluyeron que estas capas intersticiales de nuestro organismo, que antes se creían formadas por un tejido conectivo denso y sólido, están en realidad interconectadas entre sí, a través de compartimentos llenos de líquido.

Estos tejidos están debajo de la piel, recubren el tubo digestivo, los pulmones y el sistema urinario y rodean las arterias, venas y la fascia, una estructura de tejido conectivo que se extiende por todo el cuerpo.

Los investigadores creen que esta “estructura anatómica” puede ser importante para explicar la metástasis del cáncer, el edema, la fibrosis y el funcionamiento mecánico de muchos o todos los tejidos y órganos de nuestro cuerpo.

¿Cómo no lo habían visto hasta ahora?

La capa de arriba es la mucosa. Las partes rosas son las estructuras de colágeno que crean las cavidades llenas de fluido, en lila.

Con los métodos estándares de visualización de la anatomía humana no se perciben estas estructuras.

Los científicos pudieron identificar este nuevo “órgano” gracias a los avances tecnológicos de la endomicroscopia en vivo, que muestra en tiempo real la histología y estructura de los tejidos.

Pero el hallazgo fue una sorpresa.

Según detallan en su estudio, el equipo de investigadores hizo en 2015 una operación para la que utilizaron una endomicroscopia con láser, una tecnología llamada Confocal Laser Endomicroscopy (pCLE), para examinar el conducto biliar de un paciente afectado por el cáncer.

Y tras una inyección de una sustancia colorante llamada fluoresceína vieron “un patrón reticular con senos (huecos) llenos de fluoresceína que no tenían ninguna correlación anatómica”.

Pero cuando quisieron examinarlos en las placas microscópicas de la biopsia habitual habían desaparecido.

Después de hacer varias pruebas, Neil Theise, coautor senior del estudio, se dio cuenta de que el proceso convencional de fijación de muestras de tejidos en placas drenaba el fluido de la estructura.

Normalmente los científicos tratan las muestras con químicos, las cortan en una capa muy fina y les aplican tinte para hacer resaltar las características clave.

El equipo de Theise descubrió que ese drenaje de fluido hace que la red de compartimentos antes rellenos de líquido se colapse, como los pisos de un edificio, y por eso “durante décadas ha aparecido como algo sólido en las placas de biopsia“, dijo Theise, del departamento de Patología de NYU Langone Health.

Cambiando la técnica de hacer la biopsia su equipo logró preservar la anatomía “en vivo” de la estructura, “demostrando que forma parte de la submucosa y que es un espacio intersticial lleno de fluido no apreciado con anterioridad“.

Así, se observan “bandas anchas y oscuras ramificadas rodeadas de espacios grandes y poligonales rellenos de fluoresceína”, describen en su informe.

Para este estudio los científicos confirmaron la existencia de esas estructuras en otros 12 pacientes operados.

¿Cuál es su función?

Los investigadores creen que esta nueva estructura anatómica puede ser importante para explicar la metástasis del cáncer.

Según los investigadores, hasta ahora la ciencia no ha estudiado bien ni el flujo ni el volumen del fluido intersticial del cuerpo humano.

La identificación de este “espacio intersticial” alimenta varias hipótesis.

Los expertos creen que esta red de espacios interconectados, fuerte y elástica, puede actuar como un amortiguador para evitar que los tejidos de nuestro cuerpo se rasguen con el funcionamiento diario, que hace que los órganos, músculos y vasos sanguíneos se contraigan y se expandan constantemente.

Además, creen que esta red de cavidades es como una autopista para los fluidos en movimiento. Y eso podría justificar la idea de que cuando un cáncer alcanza al espacio intersticial se puede expandir por el cuerpo muy rápidamente, en lo que se conoce como metástasis.

Por otro lado Los autores creen que las células que forman el intersticio cambian con la edad, y pueden contribuir al arrugamiento de la piel y al endurecimiento de las extremidades, así como a la progresión de enfermedades fibróticas, escleroides e inflamatorias.

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La sorprendente razón por la cual la desaparición de los diarios locales puede afectar tu salud


BBC MUNDO – Probablemente no te hayas imaginado que una conexión semejante podía existir.

¿Qué tienen que ver los periódicos regionales con enfermedades infecciosas que podrían propagarse y causar una epidemia?

Pues resulta que este tipo de medios son muy efectivos para la detección temprana de ciertos padecimientos.

Y fue por eso que, cuando la especialista en modelos matemáticos Maia Majumder se tropezó con un mapa que mostraba cómo varios municipios estadounidenses se habían quedado sin diarios locales, se aterrorizó al advertir que las consecuencias de esa realidad serán negativas para el control de infecciones.

“Dependemos mucho de lo que publican estos medios. Si no contamos con su cobertura, será difícil identificar brotes y predecir su trayectoria”, le dijo Majumder a la publicación especializada en salud Stat.

Y es que los epidemiólogos utilizan una variedad de fuentes para identificar la propagación de una enfermedad, no solo los datos proporcionados por organismos sanitarios oficiales.

Prueba exitosa

Un ejemplo de la efectividad que puede tener la información publicada en periódicos locales de brotes en una comunidad es la epidemia de paperas que se detectó en el estado de Arkansas, en el sur de Estados Unidos, en agosto de 2016.

Gracias a la cobertura de la Gaceta Demócrata del Noroeste de Arkansas, los investigadores supieron que muchos niños en la zona de la epidemia de papera no estaban vacunados.

En esa fecha se registraron más de 2.000 casos, 60% de los cuales afectaron a niños en edad escolar.

Un estudio publicado en la revista médica The Lancet en 2017 revela cómo el seguimiento de los mismos, realizado por la Gaceta Demócrata del Noroeste de Arkansas, contribuyó al diagnóstico de la situación.

Gracias al diario, los científicos que realizaron la investigación obtuvieron importantes datos que les permitieron entender qué estaba pasando.

Por ejemplo, se enteraron de que la enfermedad se estaba propagando en una comunidad en la que vivían personas oriundas de las Islas Marshall, ubicadas en el Océano Pacífico, entre Australia y Hawai. También que el porcentaje de padres que se había negado a que sus hijos fueran vacunados era el mayor en el estado.

Esa información fue fundamental para entender qué estaba pasando. Obtener esos detalles a través de los canales oficiales era mucho más complicado.

 

Esfuerzos efectivos

El análisis de fuentes no tradicionales de datos —como periódicos locales— para detectar el brote de una infección que podría convertirse en epidemia es el objetivo de proyectos que se dedican a la vigilancia en“tiempo real” de este tipo de enfermedades.

Los medios regionales, sin embargo, son un punto de partida fundamental para la compilación de datos acerca del tema provenientes de sitios web, redes sociales, testimonios de testigos, foros de expertos e informes oficiales.

“Son la base de la vigilancia en internet, la revisión que hacemos de la red para descubrir el inicio de situaciones que están afectando a una comunidad”, le explicó a Stat John Brownstein, cofundador de HealthMap, uno de los proyectos dedicados a la recopilación de información sobre infecciones a través de fuentes poco convencionales.

Un ejemplo referido por el científico para ilustrar su punto es la pandemia de influenza H1N1 que se registró en 2009. Los reportajes locales ayudaron a que la comunidad internacional le prestara atención a la enfermedad emergente.

“Si la cobertura de los medios locales disminuye —prosiguió Brownstein— sería lógico pensar que no tendremos esa advertencia inicial”.

La información recopilada por grupos como HealthMap es utilizada por autoridades sanitarias y científicos que investigan las variaciones en la distribución geográfica de las enfermedades, como el Zika, y el impacto que tiene el cambio climático en los patrones que siguen ciertas dolencias.

Así que es de los periódicos regionales que salen muchos de los detalles que permiten determinar las particularidades de un brote infeccioso. Y es por eso que su desaparición puede afectar tu salud.

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El trágico final de Wallace Carothers, el revolucionario inventor del nylon


El padre del nylon que nos rodea: Wallace Carothers.

BBC MUNDO – En los últimos 100 años, los plásticos han llegado a dominar el mundo material.

Parece que realmente hay un plástico para todo.

Son tan comunes, de hecho, es fácil olvidar que a menudo incluso estamos vestidos con plástico.

Y fue en la década de 1940 cuando se introdujo una fibra que cambiarían el mundo de la moda para siempre: el nylon.

Su invención le ofreció elegancia y practicidad a las mujeres que buscaban una alternativa a las costosas y delicadas medias de seda.

Pero el impacto del nylon pronto llegó mucho más lejos: marcó el comienzo de una revolución textil para los consumidores y los militares, ayudando finalmente a los Aliados a ganar la Segunda Guerra Mundial.

En el laboratorio

El nylon fue desarrollado en la fábrica DuPont a fines de la década de 1930 por Wallace Carothers, un químico orgánico de renombre mundial educado en Harvard y nacido en Burlington, Iowa en 1896.

Los materiales sintéticos no eran completamente nuevos. Pero hasta la invención del nylon, ninguna fibra útil había sido sintetizada por completo en el laboratorio.

Semisintéticos como el rayón y el celofán se derivaban de un proceso químico que requería pulpa de madera como elemento básico.

Eso implicaba que no podían modificar a discreción las propiedades naturales del material vegetal: el rayón, por ejemplo, era demasiado rígido y brillante para ser adoptado como un reemplazo de la seda real.

El nylon, en cambio, fue fabricado a través de la manipulación humana de nada más que “carbón, aire y agua“, un mantra que sus promotores no se cansaban de repetir.

Cómo se hizo

Carothers y compañía fabricaron el polímero combinando hexametilendiamina, una sustancia cristalina que se une fácilmente con ácidos y ácido adípico.

Ver cómo se fabrica esta fibra plástica es asombroso.

Si te fijas en esta imagen, veras que contiene dos soluciones que se tocan pero no se mezclan, pues una está basada en aceite y flota en la parte superior, y la otra en agua.

La clave de esos químicos en particular es que las moléculas pequeñas de cada líquido son capaces de unirse con las moléculas del otro para formar moléculas más grandes, cadenas largas, llamadas polímeros.

Y eso es exactamente lo que sucede donde se encuentran.

Se produce una reacción química, creando una película delicada –el polímero– entre los dos líquidos.

Si tomas un poco de esa película con un par de pinzas y halas, puedes ir recogiendo un hilo de plástico como ves en la imagen.

Cada vez que sacas un poco, se crea un nuevo límite y la reacción continúa.

Por eso se pueden sacar largas cadenas largas de plástico: mientras sigas halando y haya líquidos, obtendrás más y más de ese filamento de plástico.

De las piernas…

La introducción de este nuevo tejido de plástico al público fue en la forma un producto muy anhelado en esa época.

En las primeras décadas del siglo XX, los dobladillos de los vestidos de moda de las damas comenzaron a subir.

Poco a poco, se iba revelando más y más pierna.

Lo que se necesitaba era una prenda barata, elegante y transparente para cubrir la piel expuesta.

El nylon resultó ideal para tejer medias, tornando lo que había sido un objeto de lujo en algo realmente mucho mejor que sus costosos antecesores de seda.

Eran durables, fáciles de lavar y su apariencia era atractiva.

Se convirtieron en una prenda imprescindible.

Las medias salieron al mercado estadounidense el 15 de mayo de 1940, a US$1,15 por par.

Al mediodía ya estaban agotadas en la mayoría del país.

A la guerra

Ese año DuPont produjo 2,6 millones de libras de nylon, lo que representa una cifra total de ventas de US$9 millones, unos US$150 millones en dinero de hoy.

Pero en 1942, debido a la Segunda Guerra Mundial, las medias volvieron a ser un lujo, pues la producción de nylon se destinó a la fabricación de paracaídas (previamente hechos de seda).

El nylon se usó también para fabricar cuerdas para remolque de planeadores, tanques de combustible para aviones, chalecos antibalas, cordones de zapatos, mosquiteros, cordones, hamacas y más.

Fue esencial para el esfuerzo de guerra, por lo que se le ha llamado “la fibra que ganó la guerra“.

Lo bueno…

Las fibras sintéticas como el nylon son el epítome de nuestro dominio de los materiales, de nuestra capacidad para inventar e ingeniar nuevos materiales específicos para nuestras necesidades y usarlos para fabricar productos que sean asequibles para la mayor cantidad de personas.

Durante siglos, la comodidad era dominio exclusivo de los ricos, y eso se debe a que muchos de los objetos que daban esa comodidad eran hechos a mano.

Eso lleva mucho tiempo y es costoso.

Los materiales que pueden ser producidos en masa permitieronquemucha más gente tuviera un poco de confort y lujo en sus hogares.

El mundo de los plásticos ha proporcionado tal cornucopia de comodidades que hoy en día es difícil imaginar la vida sin ellos.

Lo malo y lo feo

Por supuesto, con el correr del tiempo nos hemos dado cuenta de cuán perjudicial ha sido esa la revolución plástica.

Ahora, estamos en una carrera contrarreloj para reducir el uso de estos materiales y con ello el daño que le causan al medioambiente.

Sin embargo, cuando el equipo de Wallace Carothers creó esa primera fibra de laboratorio, lo que buscaban era una solución.

Quizás, la experiencia sirva para resaltar la importancia de anticipar qué puede pasar con materiales que se están creando, como el celebrado grafeno.

¿Y qué pasó con el inventor?

Wallace Carothers no se enteró ni de lo bueno ni de lo malo.

A pesar de que para 1837 tenía casi 50 patentes a su nombre, sufría de depresión y eso le impidió presenciar el éxito de sus inventos de primera mano.

Carothers dudaba a menudo de su aptitud como químico, y quedó desolado cuando sus primeros prototipos de superpolímeros fallaron.

La enfermedad de Carother continuó incluso después de que él y su equipo sintetizaran con éxito el nylon.

Dos años después del descubrimiento, se quitó la vida bebiendo un cóctel de jugo de limón y cianuro de potasio en un hotel de Filadelfia.

“Sus contribuciones a la química orgánica fueron reconocidas como sobresalientes y, a pesar del lapso de tiempo relativamente corto para sus logros productivos, se convirtió en un líder en su campo con una reputación internacional envidiable”, dice la biografía de Carothers publicada por la Academia Nacional de Ciencias en 1939.

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“Todo empezó a tener sentido cuando descubrimos que éramos autistas”: las mujeres que sólo fueron diagnosticadas de adultas


 

 

Uno de cada 160 menores tiene alguna forma de autismo, según la Organización Mundial de la Salud.

Es una condición que es más prevalente en el mundo desarrollado, con Japón de primero en la lista, Reino Unido de segundo y Brasil de noveno.

Los diagnósticos en los hombres son cinco veces más frecuentes que en mujeres, pero los profesionales están empezando a entender que las observaciones en casos femeninos no han sido bien llevadas.

Lucy Edwards, de la BBC, recogió el testimonio de mujeres en Reino Unido que no llegaron a conocer su condición hasta que fueron adultas, tras sufrir largos años en silencio.

Hannah

28 años, estudiante de doctorado. Diagnosticada a los 23 años.

Estoy haciendo una investigación de doctorado en la Universidad Anglia Ruskin sobre mujeres autistas que pueden ser pasadas por alto al no ser diagnosticadas.

Mujeres y niñas suelen sentir un impulso natural para ser aceptadas socialmente, así que los síntomas que presentan no son estereotípicamente ‘autistas’.

Pueden sentirse obligadas a hacer amistades, de manera que aprenden a imitar a las personas no autistas.

Por ejemplo, pueden tener dificultades manteniendo contacto visual, como yo.

He aprendido a controlarlo. Aparto la vista unos segundos y luego la regreso.

He observado a la gente cuidadosamente y estudiado psicología en la universidad para llegar a una situación en la que puedo actuar bastante naturalmente.

Pero aprender un repertorio social me ha tomado muchos, muchos años.

Mi diagnóstico me aclaró muchas cosas de mi vida que no estaban funcionando.

Cuando era más joven, tenía una profunda y rica vida de fantasía donde me imaginaba situaciones. Me la pasaba todo el día en mi propio mundo.

No podía jugar con otros niños.

En la escuela, sufrí de depresión y otros problemas mentales y, desde los 14 años, fui educada en casa.

Los médicos se concentraron en la depresión en lugar de considerar un posible diagnóstico de autismo.

Llegó un momento en el que creyeron que tenía trastorno límite de personalidad (TLP). En retrospectiva, fue muy frustrante.

Pienso que hay un sesgo de género. La niñas son más hábiles socialmente así que las diagnostican con TLP en lugar de autismo.

Pensé que el ir a la universidad arreglaría las cosas. Hice amistades pero nunca fui a las clases.

Nunca tuve problemas con lo académico, era la manera en que aprendía. Me concentraba intensamente en un proyecto, durante días, y siempre necesitaba que me extendieran los plazos.

Me sucede igual con mi doctorado.

El descubrimiento llegó cuando consulté a una terapeuta para que me ayudara con mi ansiedad.

Luego de varios meses viéndola, me sugirió que podía sufrir de síndrome de Asperger.

A partir de entonces, empecé a buscar mi diagnóstico.

Había hecho mi tesis sobre esta condición y no pensé que era algo que las mujeres, como yo, podían tener.

Lograr mi diagnóstico me dio mucho alivio.

Ahora me doy cuenta de por lo que muchas mujeres y niñas han pasado, y siguen pasando, exactamente como yo.

Jasmine

26 años, artista escénica. Diagnosticada a los 22 años.

Pensaba que yo no era de este planeta. No me siento como otro los otros humanos.

Realmente pensaba que era una extraterrestre. Suena ridículo pero eso era lo único que cabía dentro de mi cerebro infantil.

Cuando era bebé, creían que era sorda. Yo no era sorda, simplemente no estaba poniendo atención.

De niña, tendía a pensar de manera lógica y que los otros niños eran insensatos.

¿Para qué querría astillarme el trasero en un tobogán de madera en el parque?

Fui intimidada en la escuela. Creo que los otros me veían como un blanco fácil. Me desgastó.

En clase siempre pensé que tenía dificultades de aprendizaje, un tipo de bloqueo mental.

Cuando los maestros me hacían preguntas, mi cerebro se paralizaba totalmente. Necesitaba más tiempo para procesar lo que me decían.

Recién decidí que necesitaba un diagnóstico cuando recibí mi título de maestra. Pensé: ‘Estoy harta de esto. Sé que algo me pasa. Necesito saber lo que es’.

Pagué £50 (US$70) para ver si tenía dislexia. El psicólogo educacional me dijo que no, pero que tenía dispraxia (una condición que afecta la coordinación física).

También me dijo que mis resultados indicaban que podía tener autismo. Eso fue lo que me impulsó para hacerme las pruebas. Cuando finalmente me diagnosticaron tenía 22 años.

Ahora, la mayoría de mis amigos están dentro de ese espectro. Es más fácil así.

Me uní a un grupo creativo liderado por gente con problemas mentales. Organizaban talleres de comedia y así fue como me inicié en el mundo escénico.

Al hacer mi rutina cómica no me siento tan incómoda como cuando le hablo a la gente socialmente. Me siento muy natural presentándome.

No tengo que hablar con nadie en específico. Le hablo a la gente. Esa es la diferencia.

No tengo que estar pensando cuándo tengo que meter la cucharada, si es mi turno de hablar, si sería irrespetuoso decir esto o lo otro.

Llevo mis perros al escenario. Me proporcionan más material cómico.

También me siento más calmada al acariciarlos cuando presento mi función.

La gente se acuerda de la cómica con perros colgando del cuerpo.

Amanda

40 años, maestra. Diagnosticada a los 35 años.

Para ser sincera, en realidad no tengo amistades. Los que llamo amigos son las personas que he conocido en el trabajo o en un grupo de Facebook. Pero no tengo amigos con los que saldría a ningún lugar.

No me gusta que la gente venga a mi casa. Es mi pequeño santuario. Sé que suena un poco raro.

Mi esposo es muy sociable y se entiende con todo el mundo, así que va a las fiestas sin mí. Me cuenta cuando suceden pero deja que yo decida. 99% de las veces no voy.

Solía molestarse cuando no iba, pero ahora entiende que no lo estoy rechazando. Simplemente no puedo someterme a una situación en la que estaría muy incómoda.

Mis dos hijos son autistas. Mi hija fue diagnosticada a los 13. Mi hijo, que tiene 15, fue diagnosticado a los 4 años.

Empecé a leer sobre el síndrome de Asperger en anticipación de enseñarle a un niño autista en la escuela. Me di cuenta de que muchas de sus características se parecían mucho a lo que le sucedía a mi hijo.

Se acostaba en el piso bocabajo volteado para otro lado, sin mirar a la gente. Los maestros creían que no estaba poniendo atención pero estaba absorbiendo todo.

Con el tiempo me empecé a identificar con él. Podía comprender muy bien sus pensamientos y yo empecé a preguntarme, ‘¿Tal vez yo también tenga Asperger?’.

Yo confundía cosas en la escuela primaria donde trabajada. Me equivocaba porque no entendía. Tuve un gran bajón.

Fue cuando decidí someterme a una evaluación de autismo. Recibí el diagnóstico a comienzos de 2012. Fue un alivio.

‘No me pasa nada. Simplemente soy autista’, pensé.

A partir de eso, pude entender por qué las situaciones sociales me eran tan difíciles y por qué no podía hacer ni mantener amistades.

Empecé a aceptarme como era, algo que no había hecho hasta entonces.

Me había criado en un vecindario blanco de clase trabajadora y nunca conocí a otra persona de raza mixta como yo.

Le gente sabía que mi mamá era negra pero no sabían que era lo que eso me hacía a mí.

Yo tampoco lo sabía. Fui alienada por mi raza.

Mi mamá es de Santa Lucía, en el Caribe, y cuando yo iba allá tampoco sabían cómo catalogarme. Para ellos yo no era negra. Me llamaban “la niña amarilla”.

Creo que en Santa Lucía están empezando a darse cuenta de que hay niños autistas y que eso no es una cosa mala. Ha tomado mucho tiempo, todavía están rezagados de lugares como Reino Unido.

Inclusive aquí, hay comunidades que todavía tienen problemas identificando y entendiendo el autismo. Esa es la experiencia que tengo de los estudiantes convencionales que he enseñado, así como de los autistas.

En algunas culturas, los padres intentan ocultarlo porque no quieren que su hijo sea considerado diferente.

En 2014, empecé a dar charlas y capacitación sobre el autismo.

Quería ayudarles a los padres y niños entender que está bien ser autista.

No hay nada malo en tener esa condición. Se trata sólo de la manera en que sus cerebros están conectados y cómo ven el mundo.

Claire

35 años, psicóloga. Diagnosticada a los 32 años.

‘No hay manera de que pueda ser autista y psicóloga clínica’, pensaba.

‘Es incompatible porque los autistas no sienten empatía. Así que si soy autista, no tengo empatía’.

Así de inocente era yo en esa época.

Un día, durante una clase de mi entrenamiento para psicóloga, se me iluminó el bombillo. Nos enseñaban sobre diferentes condiciones, incluyendo autismo.

Pensé, ‘cielos, esto suena mucho como yo, es muy extraño’.

Pero algunas cosas no coincidían.

No nos estaban diciendo cómo se manifestaba en mujeres. No nos mostraron las diferencias entre los sexos.

Creo que muchas niñas quieren ser aceptadas socialmente y los diagnósticos de autismo suelen estar basados en características masculinas.

Así que las niñas y mujeres dicen: ‘No, no tengo muchos problemas queriendo socializar. Y no, no me gustan los motores de los autos’.

Al decir eso, marcaban menos en las medidas de diagnóstico.

Cuando era más joven, hubo señales que fueron pasadas por alto.

Fui a la secundaria en EE.UU. y algunos de mis rasgos estrafalarios que me identifican no eran interpretados como raros o extraños.

Los veían como perteneciendo a la niña escocesa (yo), atribuidos como asunto cultural en lugar de individual.

También soy amante de la ficción de fantasía. Leía y leía. Me perdí en “El Señor de los Anillos”. Me disfrazaba como un elfo. Iba a las convenciones de Comic Con.

Era mi manera de escapar.

Compré una tierra con mis ahorros. Tengo patos, gallinas, caballos y cabras. Allí trabajo con gente autista.

Muchas de las personas que veo han sufrido mucho trauma. Trauma de vivir en un mundo neurotípico, donde han sido forzadas a ser lo que no son.

Yo no lo veo como terapia porque no es un tratamiento. Yo lo veo como eldesarrollo de habilidades para la vida.

Es un proceso para desarrollar confianza. Nos la pasamos entre los animales, que son como intermediarios seguros.

No está muy basado en teoría, es experiencia humana y funciona.

A mí me diagnosticaron a los 32 años, hace tres, y eso me ha cambiado la vida y mi identidad por completo, para bien.

Ahora entiendo mejor porque hago las cosas que hago. El autismo me dota de varios dones y talentos.

Así que, deshacerme del lado negativo también me quitaría todo lo positivo.

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El sorprendente hallazgo de un grupo de aldeas en el Amazonas que replantea la historia de la selva más grande del mundo


Los geoglifos son figuras geométricas talladas en la tierra. Foto: Universidad de Exeter.

BBC MUNDO – La deforestación amenaza con destruir la Amazonía, pero en esta ocasión fue la clave de un descubrimiento arqueológico que replantea la historia de la selva más grande del mundo.

Gracias a imágenes aéreas de unas áreas en las que prácticamente no quedan árboles, un grupo de arqueólogos de la Universidad de Exeter, en Reino Unido, descubrieron 81 aldeas que, según sus cálculos, fueron habitadas por entre 500.000 y un millón de personas, entre los años 1.200 y 1.450.

El hallazgo, revelado esta semana, tuvo lugar en el sur de la Amazonía, en el estado brasilero de Mato Grosso.

Lo interesante del descubrimiento es que estos asentamientos están lejos de los principales ríos, lo cual cuestiona la idea de que las mayores poblaciones precolombinas de esta región solo se ubicaban alrededor de las grandes fuentes de agua.

Hasta hace unos años se estimaba que antes de la colonización, en los 5,5 millones de kilómetros cuadrados de la Amazonía vivían unos 8 millones de personas.

Este hallazgo, sin embargo, sugiere que en solo 2.000 kilómetros cuadrados vivieron un promedio de 750.000 personas.

“Esta es solo una pieza más en el rompecabezas del Amazonas“, le dice a BBC Mundo el arqueólogo Jonas Gregorio de Souza, líder de la investigación.

“Hay regiones de la Amazonía de la que no se sabe prácticamente nada, así que estos hallazgos nos ayudan a entender mejor las poblaciones que vivían ahí y cómo se relacionaban con el paisaje”.

Según su conocimiento, probablemente estas culturas combinaban la agricultura a pequeña escala con el manejo de árboles fructíferos, como el de castañas y variedades de palmas.

Círculos, cuadrados y hexágonos

Los investigadores estiman que en las aldeas descubiertas vivían entre 500.000 y un millón de personas. Foto: Universidad de Exeter.

Desde el aire, lo que llamó la atención de los investigadores fueron los geoglifos, que son zanjas talladas en la tierra en forma de figuras geométricas como círculos, cuadrados y hexágonos.

Se cree que estos trazos se utilizaban para demarcar las villas fortificadas y como centros ceremoniales.

Ya en el terreno, los investigadores encontraron lo que conocen como terra preta(tierra negra), un tipo de suelo muy fértil que se forma en lugares donde los humanos se han asentado durante mucho tiempo.

Al excavar, encontraron restos de cerámica y objetos como hachas fabricadas con piedra tallada.

Antes, ya se habían encontrado asentamientos similares cientos de kilómetros al este y al oeste de estas aldeas. Además, algunos relatos históricos mencionaban que esta zona estaba poblada, lo cual hace pensar a los expertos que no se trataban de pueblos aislados, sino de un corredor habitado de manera continua por varias culturas.

Para de Souza estos asentamientos abre el camino para muchas lecciones.

“Seguir investigando a estas culturas nos permitirá aprender la forma de mantener poblaciones grandes de manera sostenible con el paisaje”, dice.

Además de seguir investigando, de Souza también espera que en un futuro no sea a causa de la deforestación que logren estos descubrimientos.

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Quién era Kurt Gödel, el hombre que caminaba con Albert Einstein (y al que comparan con Aristóteles)


BBC MUNDO – Eran una pareja singular, por varios motivos.

El que llevaba su camisa arrugada, pantalones holgados sostenidos con suspensores y sus rebeldes rizos blancos, llevaba tiempo ya sorprendiendo a los residentes de Princeton, Estados Unidos, con sus largas caminatas -algo poco común en esa época por esos lares- durante las que a menudo se le veía disfrutando de un helado.

Se trataba nada menos que de Albert Einstein, quien ya para esa década de 1930 era el científico más famoso del mundo.

Pero ahora lo acompañaba un hombre más joven, con una vestimenta más tradicional, gruesas gafas y una expresión austera.

Aunque no tan famoso, era muy conocido, particularmente en los círculos académicos por haber “sacudido los fundamentos de nuestra entendimiento (…) de la mente humana“, según declaró la Universidad de Princeton al otorgarle un doctorado honorario.

El acompañante de Einstein era el matemático austríaco Kurt Gödel, a menudo descrito como el más grande filósofo lógico desde Aristóteles.

Dos décadas y media

Ambos habían llegado a Princeton debido al Tercer Reich, uno por ser judío y el otro por escapar su destino como soldado del ejército nazi.

Ambos rechazaban la teoría cuántica, a contravía de la corriente dominante.

Y ambos compartían una experiencia que los hacía verdaderamente excepcionales: habían cambiado nuestra percepción del mundo cuando tenían 25 años de edad.

Einstein con su brillante E=mc2 y Gödel con su descubrimiento de que nunca puedes estar seguro de que 1 no es igual a 0.

Y, mucho más, en ambos casos.

El señor “por qué”

Gödel había nacido en Austria en 1906, un año después de que Einstein probara que el tiempo, como hasta entonces había sido entendido, era ficción.

Su familia le dio el apodo de “señor por qué” y su inmensa curiosidad lo llevó a explorar desde lenguas y religiones hasta historia y matemáticas.

Fue esta última la que lo cautivó y para cuando, a los 18 años, llegó a la Universidad de Viena, ya sabía todo lo que sobre ella le podían enseñar en los cursos regulares.

Eventualmente, se interesó por la lógica matemática, “una ciencia anterior a todas las otras, que contiene las ideas y principios que subyacen todas las ciencias“, según dijo.

La revolución godeliana

Aunque difícil de explicar -y de entender para quienes no somos especialistas en el tema- la importancia de los teoremas de Gödel es inmensa.

Hasta el cambio del siglo pasado, la matemática ofrecía esa valiosa cualidad llamada certitud: era un mundo en el que todo era verdadero o falso, correcto o errado y si te aplicabas con tesón siempre podías llegar a descubrir cuál era cuál.

No obstante, cuando en 1900 el Congreso Internacional de Matemáticos se reunió en París el ambiente era de esperanza y pero también inseguridad.

Si bien la edificación de las matemáticas era grande y bellamente decorada, sus cimientos, llamados axiomas, habían sido sacudidos.

Su consistencia estaba siendo cuestionada y parecía que posiblemente eran paradójicos.

Pero durante el congreso, un joven llamado David Hilbert estableció un plan para reconstruir los fundamentos de las matemáticas, para hacerlos consistentes, abarcadores y libres de paradojas.

Hilbert era uno de los matemáticos más grandes que jamás haya existido, pero su plan fracasó espectacularmente debido a Kurt Gödel.

Con su tesis de doctorado, Gödel le puso punto final a ese sueño.

Demostró que había algunos problemas en las matemáticas que eran imposibles de resolver, que la brillante y clara llanura de las matemáticas era en realidad un laberinto repleto de potenciales paradojas.

Más puntualmente

Probó que…

  • en cualquier sistema formal axiomático consistente que pueda expresar hechos sobre aritmética básica hay enunciados verdaderos que no se pueden probar dentro del sistema y
  • que la consistencia misma del sistema no puede ser probada dentro de ese sistema.

Son los teoremas de la incompletitud y si te dejaron confundido, no estás sólo.

El mismo Russell admitió su confusión cuando se enteró.

“¿Debemos pensar que 2 + 2 no es 4 sino 4,001?”, preguntó.

Hay más verdades que las que podemos probar

Quizás es cierto que “dar una explicación matemáticamente precisa de los teoremas sólo obscurece su importante contenido intuitivo para casi cualquier persona que no sea especialista en lógica matemática”, como señaló el profesor emérito de Matemáticas del Harvey Mudd College Melvin Henriksen en la revista Scientific American.

Pero por suerte han habido varios intentos de poner en palabras sencillas los teoremas de la incompletitud para que todos comprendamos la inmensidad del logro de del “señor por qué”.

Lo que Gödel hizo era usar matemáticas para probar que las matemáticas no podían probar todas en matemáticas.

Mostró que en cualquier sistema hay afirmaciones que son verdaderas pero que no se puede probar que lo son.

O, como lo expresó el escritor Thomas Pynchon en su novela “El arcoíris de la gravedad”, “cuando todo ha sido arreglado, cuando nada puede fallar o sorprendernos siquiera… algo lo hará“.

El caso es que…

Gödel cambió la forma en que entendemos qué es la matemática, y las implicaciones de su trabajo en física y filosofía nos llevan al límite de lo que podemos saber.

Los teoremas de la incompletitud revolucionaron las matemáticas e inspiraron a personas de la talla de John von Newman, quien creó la teoría del juego y Alan Turing, el creador del modelo de las computadoras que usamos.

Más tarde, resultaron invaluables para la ciencia de la informática, pues el reconocimiento de que hay cosas que no se pueden probar marcó un límite a lo que las computadoras pueden resolver, evitando la pérdida de tiempo tratando de hacer lo imposible.

Para algunos filósofos, los teoremas demuestran que la mente humana tiene una cualidad especial que no puede ser imitada por las computadoras: nosotros podemos entender que la “oración de Göbel es verdadera” pero las máquinas no.

Los teoremas han impactado otros campos del saber y muchos apuestan que seguirán haciéndolo, entre ellos el físico matemático y filósofo Roger Penrose, quien considera que podrían ayudarnos a descubrir una nueva física que devele el misterio de la conciencia.

Charlas y temores

Tumba de Adele y Kurt Göbel en Princeton, Nueva Jersey, Estados Unidos.

Hacia finales de su carrera, cuando estaba semiretirado, Einstein le comentó a Oskar Morgenstern -uno de los cofundadores de la teoría del juego- que seguía yendo a su oficina sobre todo para tener el privilegio de caminar con Gödel, algo que hizo a menudo hasta su muerte en 1955.

Iban charlando desde y hacia el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, ese exclusivo club intelectual cuyos miembros tenían una sola tarea: pensar.

A eso se siguió dedicando Gödel, con la brillantez que lo caracterizaba. Peroalgunos de esos pensamientos eran oscuros.

Siempre vivió atormentado por temores y uno de ellos era que lo envenenaran, por lo que se rehusaba a comer a menos de que su esposa Adele probara su comida primero.

Cuando ella se enfermó y tuvo que ser hospitalizada por un largo período, Gödel prácticamente dejó de alimentarse.

Por miedo a que lo mataran, murió de inanición, en 1978.

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El “alarmante” declive de la naturaleza amenaza alimentos, agua y energía – ONU


En la imagen crece una planta en una zona seca en Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, tomada el 21 de enero de 2018. REUTERS/Mike Hutchings

Por Alister Doyle – OSLO (Reuters) – Las actividades humanas están causando un descenso alarmante en la variedad de plantas y animales en la Tierra y ponen en riesgo los alimentos, el agua limpia y los suministros de energía, mostró un estudio sobre biodiversidad respaldado por Naciones Unidas.

La contaminación, el cambio climático y la deforestación para conseguir tierras de cultivo estaban entre las peores amenazas para la naturaleza, según más de 550 expertos en una serie de informes aprobados por 129 gobiernos después de unas conversaciones en Colombia.

“La biodiversidad, la variedad esencial de formas de vida en la Tierra, continúa bajando en cada región del mundo”, escribieron los autores. “Esta tendencia alarmante pone en peligro la calidad de vida de las personas en todas partes”, agregaron.

Cuatro informes regionales cubrieron América, Asia y el Pacífico, África, Europa y Asia Central, todas las zonas del planeta excepto los polos y alta mar.

Para América, el informe estimó que el valor de la naturaleza para las personas -como los cultivos, la madera, la purificación del agua o el turismo- era de al menos 24,3 billones de dólares al año, equivalente al producto interior bruto de toda la región que va de Alaska a Argentina.

Casi dos tercios de esas contribuciones naturales estaban en baja en las Américas, indicó.

“Las contribuciones a las personas de la biodiversidad y la naturaleza suenan, para mucha gente, académicas y lejanas a nuestras vidas cotidianas”, dijo Robert Watson, presidente de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios a los Ecosistemas (IPBES). “Nada podría estar más alejado de la verdad”, agregó.

Entre otras estimaciones económicas, el reporte de África dijo que la absorción de gases de efecto invernadero por hectárea de bosque en el centro de África tenía un valor de 14.000 dólares por año.

“Para 2100, el cambio climático podría (…) resultar en la pérdida de más de la mitad de las especies de aves y mamíferos africanos”, dijo Emma Archer de Sudáfrica, copresidenta de la evaluación africana.

La creciente población en muchos países en desarrollo requeriría nuevas políticas tanto para proteger la naturaleza como para cumplir con los objetivos de la ONU para erradicar la pobreza y el hambre para 2030.

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