Acontecimientos recientes me hacen pensar en la fuerza del destino y contrariamente a lo que siempre pensé; que la vida se la forja uno mismo y que nosotros tomamos nuestras propias decisiones, equivocadas o no (eso siempre se ve, tarde mal y nunca) léase: libre albedrío.
Retomo ¿Qué fuerza del cosmos o de lo que sea, hizo que aquella carta, enviada hace mas de veinte años, fuera devuelta? ¿Donde quedo mi libertad para responderla o no? De haberlo hecho, ¿habría cambiado en algo mi futuro (ahora pasado)?
Y lo que es aun más importante ¿Qué fuerza ha hecho que más de veinte años después me entere de su existencia y me haga todas estas preguntas? ¿Qué hubiera sido de mi vida si…?
Todo esto me obliga a creer en el destino, puesto que yo no tuve oportunidad de decidir nada… por descontado y vistas las cosas desde la perspectiva actual solo me resta decir:
¡ME CA…CHIS EN EL SERVICIO DE CORREOS O EN QUIEN DEVOLVIO LA CARTA!
Destino
- m. Fuerza desconocida de la que se cree que actúa de forma inevitable sobre las personas y los acontecimientos:
- Desarrollo de los acontecimientos que se considera irremediable y no se puede cambiar:
Morgana








