16. Un dos por uno
“Deme usted un bollo de vómito de alondra y un sándwich de ardilla. ¿De oferta, dice? Pues deme dos de cada. Por motivos puramente económicos”.
15. Darle caña al estéreo del coche cuando hace sol
¿Metallica a toda pastilla? Tío, eres el puto amo de esta carretera comarcal. Pena que el shuffle de tu iPod haya ido justo ahora a una de Luis Cobos…
14. Tocar cuando alguien te dice “no toques, está caliente”
Bah, fijo que su definición de ‘caliente’ está a años luz de la tuya, con tu resistencia natural al calor que ¡hijodelagranputame estáarrancandolapiel!
13. Buscar a tus ex en Facebook
Mmm. Aún sale como soltera. Pero, ¿por qué tiene pelo el brazo que le rodea el hombro en su foto de perfil? ¡Es un tío! ¡Perraca! Verás el SMS que recibe cuando sean las tres de la mañana y vaya borracha perdida.
12. Girarte al oír unos tacones
Click-clack, click-clack. Imposible resistirse a la respuesta pavloviana y pre-programada en nuestro cerebro, porque detrás de unos tacones hay siempre una tía buenaaargh. ¡Un tío con botas vaqueras! ¡Aborta!
11. Oler sustancias nocivas
Generalmente halladas en garajes o trasteros y con un “no inhalar” escrito bien grande en un lateral junto a unas tibias y una calavera. Imposible resistirse a una olfateada, seguida de un gesto de asco y un “tío, dime a qué huele esto, anda”.
10. Hacer cualquier cosa que te diga una azafata
¡Claro que quiero pasar a tu stand de ollas exprés ultra rápidas en la Feria del Electrodoméstico de Soria! ¡Por supuesto que me pienso comprar la más cara, en cómodos plazos y con un libro de recetas veganas de regalo! ¡Y quiero ver cómo te vas a venderle la moto a esos abuelos ahora! Eh, espera…
9. Golpear cualquier balón suelto en el parque
Aunque jugaras tu último partido en el siglo XX; aunque lleves puestos tus zapatos de ir a currar; y aunque sepas que el balonazo consiguiente se lo va a llevar un culturista tatuado que toma el sol tan tranquilo con su novia rubia de bote, lo que provocará una paliza de tales consecuencias que hasta los cirujanos más sensatos de urgencias sacarán fotos de tus heridas con su móvil… Aun sabiendo todo eso, eres muy consciente de que no podrás evitar darle una patadita. ¡Vamos, Messi!
8. Comprar ropa muy moderna para ti
Aun sabiendo que sólo servirá para ocupar una percha en el armario hasta que hagan falta
más trapos para limpiar ventanas o alguien decida llevar una bolsa de ropa usada a la parroquia. Hasta nunca, casaca dorada del H&M.
7. Incrustar tu pene entre las piernas para sentirte chica un rato
El traje de piel humana, las polillas y los asesinatos en serie son, por supuesto, opcionales.
6. Escupir en un urinario
Como un diminuto pero imprecindible pistoletazo de salida a tus aguas menores, ¿verdad? Ahora trata de destruirlo con el chorro. Qué bueeeeenoooooo…
5. Usar el champú caro de tu novia
¡Oooh, es tan cremoso y se notan tantísimo los extractos de seda! ¡Si es que casi se pueden ver las provitaminas trabajando! Sí señor, desde luego, tu vello púbico jamás ha lucido tan bien.
4. Contarle a tu pareja los cumplidos de otras chicas
3. Quitarte el bañador donde no haces pie en el mar
Y sonreír tan pancho a todo el personal en la orilla, que no se da cuenta de cómo la marea te está acariciando deliciosamente las bolas.
2. Meterte demasiado un bastoncillo en la oreja
Y luego sacarlo despacio, con miedo a que haya un trozo de cerebro pegado, recitando el alfabeto por si has dañado la parte que almacena las vocales.
1. Añadir un pequeño extra a cada receta
Una ‘pizca’ no es una unidad de medida reconocida aún por la Unión Europea. ¿Y quién guarda nuez moscada en la cocina hoy en día? Seguro que un chorretón de vinagre y un yogur natural a punto de caducar consiguen el mismo resultado…
(FHM-Marzo)
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