La intolerancia alimentaria es una realidad.
(NA)– Muchas son las personas que al padecer trastornos de diverso género encuentran serias dificultades para descubrir el origen de los mismos, cuando la causa, en algunas oportunidades, se debe a una reacción de intolerancia a determinadas sustancias alimenticias.
Habitualmente, ciertos alimentos de consumo masivo y cotidiano, no son metabolizados por el organismo de manera adecuada transformándose en la fuente de migrañas recurrentes, trastornos gastrointestinales, dermatológicos, dolores articulares, cansancio generalizado, e inclusive pudiendo ser el origen de problemas en dietas para bajar de peso.
La intolerancia alimentaria es una realidad que interfiere en el desarrollo del cuerpo humano mucho más de que lo que comúnmente se piensa.
Y esta reacción puede ser de tres tipos. Una de las más conocida es la Enzimática: reacciones catalizadas por enzimas constituyentes de los alimentos, como la levadura de pan o de cerveza.
También están los factores Farmacológicos (debido a agentes farmacológicos activos presentes en pequeñas dosis en los alimentos, como la tiramina, la fenietilamina o la cafeína).
Y, por último, las reacciones de tipo no identificado que incluyen las reacciones frente a aditivos alimentarios. Como consecuencia de esas alteraciones, existe gran cantidad de síntomas específicos y trastornos que son producto de la intolerancia del organismo a determinados alimentos, colorantes o conservantes de consumo habitual.
De acuerdo a la médica dermatóloga Vivian Mayo, ejemplos de este tipo son varios procesos dermatológicos muy conocidos y que inquietan a miles de personas por sus molestias y dificultades para revertir los daños.
Ellos son el acné, eczema, rashs cutáneo, urticaria y picor. También resultan afecciones originadas por la intolerancia alimenticia trastornos gastro-intestinales como dolores abdominales, constipación, diarrea y distensión abdominal).
Molestias neurológicas tales como dolor de cabeza y migrañas, o molestias respiratorias, más específicamente asma, rinitis o dificultad respirar -detalló Mayo- encuentran su desencadenante en alguna propiedad de los alimentos mal metabolizada por el organismo humano, tan singular como la cantidad de personas que existen en el mundo.
Artritis y fibromialgia, así como el el fracaso de la dieta hipocalórica en el tratamiento del sobrepeso o en la medicina antienvegecimiento completan el vasto abanico de enfermedades posibles de ser originadas por alguna sustancia de los alimentos.
Frente a este incidencia, no menor para el cuerpo humano, conocer qué tipo de productos son perjudiciales en cada persona le otorgaría al profesional médico “una importantísima herramienta para indicar el mejor tratamiento (ante las afecciones nombradas anteriomente)”, remarcó la dermatóloga.
Y al paciente, agregó, lo ayudará a poder determinar qué alimento (que nunca supo identificar o que a veces dudaba pero no estaba seguro) debería evitar por ser el causante de síntomas molestos.
Pero acceder a esta información no siempre es fácil. Muchos pacientes tienen serias dificultades para llegar a descubrir la causa matriz de los síntomas que presentan, lo que demora el diagóstico y, como consecuencia, entorpece alcanzar resultados óptimos.
Para alivio de muchas de esas personas, desde hace no más de dos años opera en el mercado argentino el único test que con un simple análisis de sangre permite detectar qué alimentos, colorantes o conservantes presentes pueden ser dañinos.
“Alcat test estudia el comportamiento específico de las células frente a cada alimento, definiendo así un carnet de identidad alimentario para cada persona”, comenta Mayo, quien es la directora del Laboratorio Alcat en la Argentina.
A través de un sofisticado sistema de análisis celular, citrometro, “detecta por medio de una simple muestra de sangre, cambios en las células frente a cada uno de los alimentos analizados”.
El tratamiento informático concluirá sobre la ausencia (no hay intolerancia), o presencia de reacción (sí hay intolerancia).
A la hora de gestionar la cobertura de este estudio, las obras sociales y la medicina prepaga no tienen estipulado cubrir el test; no obstante a ello, ha habido casos en los que el paciente obtuvo el reintegro total de parte de la obra social.
“Es particular de cada caso, si el profesional lo autoriza, se pide una auditoria médica y una vez resuelto el caso, el paciente puede llegar a obtener la cobertura, como ya ha sucedido en reiteradas ocasiones”, comentó Mayo.
En ese sentido, los principales grupos destinatarios de este análisis son las personas que padecen trastornos de diverso género; quienes se encuentran en tratamiento de adelgasamiento; los deportistas que aspiran a optimizar rendimiento
físico; o aquellos que se hayan bajo terapias antienvejecimiento, ya que colabora con la reducción de los niveles de oxidación en el organismo.
Este tema es muy importante que si bien no nacio en nuestras charlas nocturnas, es algo que hemos tocado en varias oportunidades con morgana.