Archivos para mayo, 2009

“Libro escolar :Manual de autoayuda para superbandidos” (Ay Dios…¡¡¡)

Publicado en ¡¡Ay Dios...!!! el mayo 31, 2009 por mediosiglo1955

Luego de que un libro de enseñanza brasileño confundiera a Uruguay con Paraguay, un nuevo material escolar salió de circulación por contener poemas que señalan: “no ame a nadie, viole” o “tome drogas”
Un libro de portugués distribuido en las escuelas de Sao Paulo por la Secretaría regional de Educación, dirigido a niños de nueve años, publica un poema que entre otras cosas recomienda “no ame a nadie, viole”, “tome drogas”, informó la prensa local este jueves.
El gobierno de Sao Paulo ya ordenó retirar todos los libros en circulación, que habían sido entregados a las escuelas hace 15 días.
“Esos libros son impropios. En el último caso por la publicación de una poesía irónica que un alumno de nueve años jamás entendería. El anterior no llegó a ser distribuido a los alumnos, y fue retirado apenas se constató el error”, declaró el secretario de Educación, Paulo Renato de Souza, a la radio CBN.
La poesía incluida en el libro para niños del tercer año escolar contiene versos destinados a criticar la falta de valores, pero está repleto de “prejuicios además de incitar a la violencia”, dijo la profesora Angela Soligo, de la Universidad de Campinas, a la edición del diario O Globo en internet.
Entre sus versos, el poema, titulado “Manual de autoayuda para superbandidos”, recomienda “no ame a nadie, viole”, “tome drogas pues siempre es aconsejable ver el panorama desde lo alto”.
También dice: “Sea un poco afeminado, eso siempre funciona con los estilistas”, de acuerdo con las versiones de prensa. En tanto otro poema del mismo autor, asegura: “Mi amigo esquimal nunca me abandona, y cuando estoy por congelarme él me mea encima”.
Es el tercer caso de distribución en el sistema educativo paulista de libros que no correspondían.
El primero fue un libro de geografía con un mapa de América del Sur, donde desaparecía Ecuador, mientras que Paraguay estaba dos veces, una de ellas en el lugar de Uruguay. En el segundo se publicaron caricaturas e historietas con textos escatológicos y de alto contenido erótico, repletos de palabras soeces.
(AFP)
(Nuestras charlas nocturnas)

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VUELVE SUI GENERIS

Publicado en Actualidad el mayo 31, 2009 por mediosiglo1955

Charly García y su ex socio musical Nito Mestre planean revivir en 2010 el legendario dúo Sui Generis, con el que iniciaron sus respectivas carreras hace casi 40 años.

“Sí, claro, estamos hablando de eso para el año que viene”, dijo Mestre al canal de noticias C5N, al ser consultado sobre una eventual reunión del dúo que marcó un hito en la historia del rock argentino.

Mestre, de 56 años, reveló que visita seguido a su amigo García (57), quien cumple un duro proceso de rehabilitación por su adicción a las drogas y al alcohol, apartado de la vida pública y refugiado en una residencia de campo del empresario, ex cantante y ex político Ramón ’Palito’ Ortega.

“Charly anda muy bien, muchísimo mejor. Lo veo muy a menudo. Está con muchas ganas de ponerse bien y esto es lo más fundamental”, contó y aseguró que juntos “nos divertimos mucho”.

Mestre era la voz y flauta en aquella formación que grabó su primera placa en 1972 y se despidió de los escenarios con un recordado recital en el estadio Luna Park de Buenos Aires en 1975, que fue grabado en vivo.

El Big Ben cumplió 150 años

Publicado en ¡¡Ay Dios...!!! el mayo 31, 2009 por mediosiglo1955


El emblemático reloj inglés, símbolo turístico a nivel mundial, sonó por primera vez el domingo 31 de mayo de 1859. “Sigue funcionando a la perfección”, comentó uno de los operadores a cargo del mantenimiento.
El Big Ben de Londres, uno de los sitios más fotografiados y emblemáticos de la capital británica, cumplió hoy 150 años.

Big Ben es el nombre con que se conoce a la gran campana de Westminster, la mayor de las que se encuentran dentro de la Torre y que forman parte del Gran Reloj, según la agencia ANSA.

La torre, de 96 metros de altura, se encuentra en la esquina noroeste del edificio que alberga la sede de las dos Cámaras del Parlamento Británico, y está ubicada frente al río Támesis y el puente de Westminster.

El péndulo del Big Ben, para estar ajustado con mayor precisión, es calibrado por medio de monedas apiladas en su base que se agregan o se quitan de vez en cuando.

Hoy se cumplen 150 años desde que sonó por primera vez el Big Ben, el domingo 31 de mayo de 1859.

“El reloj tiene 150 años y sigue funcionando a la perfección”, declaró Paul Roberson, a cargo del complejo mecanismo de relojería de la torre.

El Big Ben cobró fama internacional con la llegada de la radio de la BBC, que el 31 de diciembre de 1923 transmitió en directo las famosas campanadas.

Desde entonces, se ha convertido en el sonido emblemático del tiempo en muchos programas de noticias británicos.

La diferencia existe (videoanuncios.es)

Publicado en Actualidad el mayo 31, 2009 por mediosiglo1955

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Iba a poner que toda comparacion es odiosa, y asi lo es, pero la verdad que estaba mirando un video publicitario donde se anuncia una inmobiliaria, que, dejando de lado el tema de creatividad (que es bueno en si), para ciertas actividades se necesita un toque de seriedad.
He puesto dos anuncios publicitarios, (Se ruega hacer click en las imagenes para verlos) ambos a su manera y tono particular son creativos, pero quierase o no ( y sin tener una opinion subjetiva), existe diferencia.
videoanuncios.es patrocina Nuestras Charlas Nocturnas.

La Clase media y los “mileuristas”

Publicado en Actualidad el mayo 31, 2009 por mediosiglo1955

Transcribo a continuación un artículo interesante (y extenso) aparecido en el periódico el País, en el día de la fecha, esta firmado por el señor Ramón Muñoz, si lo lees detenidamente tiene mucho de razon con respecto a la desfavorecida clase media que, si las cosas siguen así, esta en riesgo de extinción (algo de ello sucedió en Argentina en su momento); pero bueno en Nuestras Charlas Nocturnas y en la de varios lectores de este tema seguramente tambien se habla.
Nota: Sería interesante saber la opinión de quien lee, con respecto a este tema. Gracias.

“…Ridiculizada por poetas y libertinos; idolatrada por moralistas; destinataria de los discursos de políticos, papas, popes y cuantos se suben alguna vez a un púlpito en busca de votantes o de adeptos; adulada por anunciantes; recelosa de heterodoxias y huidiza de revoluciones; pilar de familias y comunidades; principal sustento de las Haciendas públicas y garante del Estado de bienestar. La clase media es el verdadero rostro de la sociedad occidental. En un mundo globalizado, en el que hasta en el más mísero país siempre se puede encontrar a alguien con suficientes medios para darse un paseo espacial, sólo la preeminencia de la clase media distingue los Estados llamados desarrollados del resto. Los países dejan de ser pobres no por el puesto que ocupan sus millonarios en el ranking de los más ricos -de ser así, México o la India estarían a la cabeza del mundo dada la fortuna de sus potentados-, sino por la extensión de su clase media.

Pero parece que la clase media está en peligro o, al menos, en franca decadencia. Eso piensan muchos sociólogos, economistas, periodistas y, lo que es más grave, cada vez más estadísticos. Como los dinosaurios, esta “clase social de tenderos” -como la calificaban despectivamente los aristócratas de principios de siglo XX- aún domina la sociedad, pero la actual recesión puede ser el meteorito que la borre de la faz de la Tierra. Siguiendo con la metáfora, el proceso no será instantáneo sino prolongado en el tiempo, pero inevitable. La nueva clase dominante que la sustituya bien pudieran ser los pujantes mileuristas, los que ganan mil euros al mes. Tal y como sucedió cuando los mamíferos sustituyeron a sus gigantes antecesores, los mileuristas tienen una mayor capacidad de adaptación a circunstancias difíciles. También se adaptan los pobres, pero no dejan de ser excluidos, mientras que los mileuristas son integradores de la masa social. Por eso se están extendiendo por todas las sociedades desarrolladas.

El mileurismo -un término inventando por la estudiante Carolina Alguacil, que escribió una carta al director de EL PAÍS en agosto de 2005 para quejarse de su situación laboral- ha dejado de ser un terreno exclusivo para jóvenes universitarios recién licenciados que tienen que aceptar bajos salarios para hacerse con un currículo laboral.

En los últimos años ha incorporado a obreros cualificados, parados de larga duración, inmigrantes, empleados, cuarentones expulsados del mercado laboral y hasta prejubilados. Se estima que en España pueden alcanzar en torno a los doce millones de personas.

Su popularidad es tan creciente que ya hay varios libros dedicados exclusivamente a los mileuristas, tienen web propia y hasta película. Se llama Generazione 1.000 euro, una producción italiana que se acaba de estrenar. Cuenta la historia de un joven licenciado en matemáticas que malvive en una empresa de mercadotecnia y se enamora de otra mileurista. Basa su argumento en el libro con el mismo título que triunfó gracias a las descargas gratuitas de Internet (la gratuidad de la Red es una de las pocas válvulas de escape de los mileuristas).

Hasta los políticos comienzan a mirar hacia ellos. Las medidas anunciadas por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el debate del estado de la nación, aunque luego descafeinadas, parecen ser las primeras especialmente diseñadas para mileuristas: equiparar las ayudas al alquiler, eliminar para las rentas medias la desgravación de la vivienda (¡el pisito, icono de la clase media española!), bonos de transportes desgravables y, sobre todo, máster gratis sin límite para graduados en paro. Másteres, estudios de posgrado, doctorados, idiomas…, el signo de identidad de esta generación Peter Pan, dicen que la mejor preparada de la historia pero cuya edad media de emancipación del hogar familiar está a punto de alcanzar los 30 años.

La estadística da cuenta cada vez de forma más fehaciente de la pujanza del mileurismo frente a la bendita clase media. Uno de los datos más reveladores se encuentra en la Encuesta de Estructura Salarial del Instituto Nacional de Estadística (INE), un informe cuatrienal pero que desnuda la realidad sociolaboral como ninguna otra. Según la misma, el sueldo medio en España en 2006 (última vez que se realizó) era de 19.680 euros al año. Cuatro años antes, en 2002, era de 19.802 euros. Es decir, que en el periodo de mayor bonanza de la economía española, los sueldos no sólo no crecieron, sino que cayeron, más aún si se tiene en cuenta la inflación.

Si nos remontamos a 1995, la primera vez que se llevó a cabo la encuesta, la comparación es aún más desoladora. El salario medio en 1995 era de 16.762 euros, por lo que para adecuarse a la subida de precios experimentada en la última década, ahora tendría que situarse en torno a los 24.000 euros. Se trata del sueldo medio, que incluye el de los que más ganan. Por eso convendría tener en cuenta otro dato más esclarecedor: la mitad de los españoles gana menos de 15.760 euros al año, es decir, son mileuristas.

Los sueldos se han desplomado pese a la prosperidad económica e independientemente del signo político del partido en el poder en los últimos años (desde 1995 han gobernado sucesivamente PSOE, PP y nuevamente PSOE). La riqueza creada en todos esos años ha ido a incrementar principalmente las llamadas rentas del capital.

Algunos dan definitivamente por muerta la clase media. Es el caso del periodista Massimo Gaggi y del economista Eduardo Narduzzi, que en su libro El fin de la clase media y el nacimiento de la sociedad de bajo coste (Lengua de Trapo) vaticinaban la aparición de un nuevo sistema social polarizado, con una clase tecnócrata reducida y crecientemente más rica en un extremo, y en el otro un “magma social” desclasado en que se confunden las antiguas clases media y baja, definidas por una capacidad de consumo muy limitado, a imagen y semejanza de los productos y servicios que les ofrecen las compañías low cost (bajo coste) como Ikea, Ryanair, Mc Donald’s, Zara o Skype.

“Nosotros hablábamos de la aparición de una clase de la masa, es decir, de una dimensión social sin clasificación que de hecho contiene todas las categorías, con excepción de los pobres, que están excluidos, y de los nuevos aristócratas. La clase media era la accionista de financiación del Estado de bienestar, y su desaparición implica la crisis del welfare state, porque la clase de la masa ya no tiene interés en permitir impuestos elevados como contrapartida política que hay que conceder a la clase obrera, que también se ha visto en buena parte absorbida por la clase de la masa. La sociedad que surge es menos estable y, como denunciábamos, potencialmente más atraída por las alarmas políticas reaccionarias capaces de intercambiar mayor bienestar por menos democracia. También es una sociedad sin una clara identidad de valores compartidos, por lo tanto, es oportunista, consumista y sin proyectos a largo plazo”, señalan los autores a EL PAÍS.

El declive de la clase media se extiende por todo el mundo desarrollado. En Alemania, por ejemplo, un informe de McKinsey publicado en mayo del año pasado, cuando lo peor de la crisis estaba aún por llegar, revelaba que la clase media -definida por todos aquellos que ganan entre el 70% y el 150% de la media de ingresos del país- había pasado de representar el 62% de la población en 2000 al 54%, y estimaba que para 2020 estaría muy por debajo del 50%.

En Francia, donde los mileuristas se denominan babylosers (bebés perdedores), el paro entre los licenciados universitarios ha pasado del 6% en 1973 al 30% actual. Y les separa un abismo salarial respecto a la generación de Mayo del 68, la que hizo la revolución: los jóvenes trabajadores que tiraban adoquines y contaban entonces con 30 años o menos sólo ganaban un 14% menos que sus compañeros de 50 años; ahora, la diferencia es del 40%. En Grecia, los mileuristas están aún peor, ya que su poder adquisitivo sólo alcanza para que les llamen “la generación de los 700 euros”.

En Estados Unidos, el fenómeno se asocia metafóricamente a Wal-Mart, la mayor cadena de distribución comercial del mundo, que da empleo a 1,3 millones de personas, aplicando una política de bajos precios a costa de salarios ínfimos -la hora se paga un 65% por debajo de la media del país-, sin apenas beneficios sociales y con importaciones masivas de productos extranjeros baratos procedentes de mercados emergentes, que están hundiendo la industria nacional. La walmartización de Estados Unidos ha sido denunciada en la anterior campaña presidencial tanto por los demócratas como por los republicanos. El presidente Barak Obama creó por decreto la Middle Class Task Force, el grupo de trabajo de la clase media, que integra a varias agencias federales con el objeto de aliviar la situación de un grupo social al que dicen pertenecer el 78% de los estadounidenses. El grupo tiene su propia página web y su lema: “Una clase media fuerte es una América fuerte”.

Hacen falta más que lemas para salir de la espiral que ha creado la recesión y que arrastra en su vórtice a una clase media debilitada hacia el mileurismo o tal vez más abajo. En Nueva York, 1,3 millones de personas se apuntaron a la sopa boba de los comedores sociales en 2007. Apenas un año después, tres millones de neoyorquinos eran oficialmente pobres. Los pobres limpios, como se denomina a los que han descendido desde la clase media, también comienzan a saturar los servicios sociales en España. Las peticiones de ayuda en Cáritas han aumentado un 40%, y el perfil social del demandante empieza a cambiar: padre de familia, varón, en paro, 40 años, con hipoteca, que vive al día y que ha agotado las prestaciones familiares.

Con el propósito de tranquilizar a la población, los dirigentes han comenzado a hablar de “brotes verdes” para designar los primeros signos de recuperación. Pero ésta no es una crisis cualquiera. Howard Davidowitz, economista y presidente de una exitosa consultora, se ha convertido en una estrella mediática en Estados Unidos al fustigar sin piedad el optimismo de la Administración de Obama. “Estamos hechos un lío y el consumidor es lo suficientemente listo para saberlo. Con este panorama económico, el consumidor que no se haya petrificado es que es un maldito idiota. Esta crisis hará retroceder al país al menos diez años y la calidad de la vida nunca volverá a ser la misma”.

La marcada frontera que separaba la clase media de la exclusión y de los pobres se está derrumbando a golpes de pica como lo hizo el muro de Berlín, y algunos se preguntan si tal vez la caída del telón de acero no haya marcado el inicio del fin de conquistas sociales y laborales que costaron siglos (y tanta sangre), una vez que el capitalismo se encontró de repente sin enemigo.

Al margen de especulaciones históricas, lo cierto es que la desigualdad crece. En España, la Encuesta de Condiciones de Vida, realizada en 2007 por el INE, señalaba que casi 20 de cada 100 personas estaban por debajo del umbral de la pobreza. El último informe FOESSA sobre exclusión y desarrollo social en España, de Cáritas, resaltaba que hay un 12,2% de hogares “pobres integrados”, esto es, sectores integrados socialmente pero con ingresos insuficientes y con alto riesgo de engrosar las listas de la exclusión. Su futuro es más incierto que nunca, y muchos hablan de un lento proceso de desintegración del actual Estado de bienestar.

Otros expertos son mucho más optimistas y descartan que se pueda hablar del fin de clase media. “Es una afirmación excesivamente simplista que obvia algunos de los grandes avances que ha registrado la sociedad española en el largo plazo. Las crisis comienzan perjudicando a los hogares con menores ingresos y menor nivel formativo, para extender posteriormente sus efectos al resto de grupos. Y aunque mantenemos niveles de desigualdad considerablemente elevados en el contexto europeo estamos todavía lejos de ser una sociedad dual”, señala Luis Ayala, profesor de Economía

Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos y uno de los autores del informe FOESSA.
El catedrático de Estructura Económica Santiago Niño Becerra ha saltado a la fama editorial por su libro El crash de 2010 (Los Libros del Lince), en el que afirma que la crisis no ha hecho más que empezar y que será larga y dura. A la pregunta de cómo va a afectar esta debacle a la clase media, contesta: “El modelo de protección social que hemos conocido tiende a menos-menos porque ya ha dejado de ser necesario, al igual que lo ha dejado de ser la clase media: ambos han cumplido su función. La clase media actual fue inventada tras la II Guerra Mundial en un entorno posbélico, con la memoria aún muy fresca de la miseria vivida durante la Gran Depresión y con una Europa deshecha y con 50 millones de desplazados, y lo más importante: con un modelo prometiendo el paraíso desde la otra orilla del Elba. La respuesta del capitalismo fue muy inteligente (en realidad fue la única posible, como suele suceder): el Estado se metió en la economía, se propició el pleno empleo de los factores productivos, la población se puso a consumir, a ahorrar y, ¡tachín!, apareció la clase media, que empezó a votar lo correcto: una socialdemocracia light y una democracia cristiana conveniente; para acabar de completar la jugada, esa gente tenía que sentirse segura, de modo que no desease más de lo que se le diese pero de forma que eso fuese mucho en comparación con lo que había tenido: sanidad, pensiones, enseñanza, gasto social… que financiaban con sus impuestos y con la pequeña parte que pagaban los ricos (para ellos se inventaron los paraísos fiscales). Todo eso ya no es necesario: ni nadie promete nada desde la otra orilla del Elba, ni hay que convencer a nadie de nada, ni hay que proteger a la población de nada: hay lo que hay y habrá lo que habrá, y punto. Por eso tampoco son ya necesarios los paraísos fiscales: ¿qué impuestos directos van a tener que dejar de pagar los ricos si muchos de ellos van a desaparecer y si la mayoría de los impuestos de los que quieren escapar van a ser sustituidos por gravámenes indirectos?”.

Y es que frente a la extendida idea de que la mejor forma de favorecer el bienestar es conseguir altas tasas de crecimiento y de creación de empleo, en los momentos de máxima creación de empleo la desigualdad no disminuyó. Al contrario, desde el primer tercio de los años noventa la pobreza no ha decrecido. Los salarios crecen menos que el PIB per cápita. El último informe mundial de salarios de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) destaca que entre 2001 y 2007 crecieron menos del 1,9% en la mitad de los países. En España, el aumento real fue casi cero, como en Japón y Estados Unidos. Para 2009, la OIT pronostica que los salarios crecerán sólo un 0,5%.

En España hay un dato aún más revelador del vértigo que siente la clase media cuando se asoma al abismo de inseguridad que le ofrece esta nueva etapa del capitalismo. El número de familias que tiene a todos sus miembros en paro ha sobrepasado el millón. Y peor aún, la tasa de paro de la persona de referencia del hogar -la que aporta más fondos y tiene el trabajo más estable- está ya en el 14,5%, muy similar a la del cónyuge o pareja (14,4%), cuyo sueldo se toma como un ingreso extra, mientras que la de los hijos se ha disparado cinco puntos en el primer trimestre y está en el 26,8%.
Luis Ayala constata que, por primera vez desde mediados de los años noventa, al inicio de esta crisis hemos asistido a tres cambios claramente diferenciales respecto al modelo distributivo en vigor en las tres décadas anteriores: la desigualdad y la pobreza dejaron de reducirse (aunque no aumentaron) por primera vez desde los años sesenta; por primera vez en muchos años la desigualdad no disminuyó en un contexto de crecimiento económico, y a diferencia de lo que sucedió con la mayoría de los indicadores macroeconómicos (PIB per cápita, déficit público, desempleo, etcétera), durante este periodo se amplió el diferencial con la UE desde el punto de vista de desigualad.

“Si en un tiempo de mareas altas no disminuyó la desigualdad, cabe contemplar con certeza su posible aumento en un periodo de mareas bajas. La evidencia que muestran varios estudios de cierta conexión entre determinadas manifestaciones del desempleo y la desigualdad y la pobreza obligan, inevitablemente, a pensar en un rápido aumento de la desigualdad y de las necesidades sociales. Así, tanto el número de hogares en los que todos los activos están en paro como la tasa de paro de la persona principal del hogar son variables más relacionadas con la desigualdad que los cambios en las cifras agregadas de empleo. La información más reciente que ofrece la EPA deja pocas dudas: en ninguno de los episodios recesivos anteriores crecieron tan rápido ambos indicadores, por lo que cabe pensar en aumentos de la desigualdad y de la pobreza monetaria muy superiores a los de cualquier otro momento del periodo democrático”, afirma Ayala.

En efecto, estos datos demolen en parte el viejo bastión español frente a la crisis: el colchón familiar. ¿Cómo van a ayudar los padres a los hijos si comienzan a ser los grandes protagonistas del drama del desempleo? El profesor Josep Pijoan-Mas, del Centro de Estudios Monetarios y Financieros (CEMFI), en el artículo Recesión y crisis (EL PAÍS, 15 de marzo), observaba una preocupante similitud entre esta recesión y la de 1991-1994, cuando el paro trepó hasta el 24%. “Los datos muestran que el aumento de la desigualdad en el ámbito individual se amplifica cuando agrupamos los datos por hogares. Esto sugiere que, contrariamente a la creencia popular, la familia no es un buen mecanismo de seguro en España: cuando un miembro del hogar experimenta descensos de renta, lo mismo sucede al resto de miembros del hogar”, indica.

Afirmar a simple vista que, por primera vez desde la II Guerra Mundial (la Guerra Civil en España), las nuevas generaciones vivirán peor que la de sus padres puede parecer osado. Nunca tantos jóvenes estudiaron en el extranjero (gracias a las becas Erasmus), viajaron tanto (gracias a las aerolíneas low cost) o prolongaron tanto su formación. Pero se trata de una sensación de riqueza ilusoria, apegada al parasitismo familiar. El número de jóvenes españoles que dispone de una independencia económica plena disminuyó desde el 24% en 2004 al 21% en 2008, según el último informe del Instituto de la Juventud (Injuve). El proceso es general en toda Europa. El número de “viejos estudiantes” ha crecido a un ritmo vertiginoso en los últimos años. Así, el 15% del total de estudiantes de la Unión Europea (entendiendo por tales los que dedican todo su tiempo a la formación) tiene ya más de 30 años, según el Informe de la Juventud de la Comisión Europea de abril pasado.

Cuando esos maduros estudiantes se incorporan al mercado laboral les esperan contratos temporales, tal vez para siempre. Y es que según el informe de la UE, el porcentaje de personas que tenía un contrato temporal y no podía encontrar uno fijo se incrementa con la edad. Del 37%, entre los 15 a los 24 años, hasta el 65%, entre los 25 los 29. Atrapados en la temporalidad de por vida, van desengañándose de encontrar algo mejor a medida que envejecen. Muchos cuando rondan la treintena ya están resignados a su suerte.

“Desde luego es la generación que menos periodos de adultez va a tener. Pueden entrar en el mercado laboral a los 33 años y encontrarse con un ERE a los 50 o directamente con la prejubilación. El problema es que ofertamos puestos de trabajo que puede hacer cualquiera. Por eso, curiosamente, los jóvenes van a responder a la crisis dependiendo de las posibilidades que tengan de esperar y formarse adecuadamente. Y en eso es decisivo el poder adquisitivo de los padres y su nivel educativo”, señala el sociólogo Andreu López, uno de los autores del último informe de Injuve.

El drama laboral no sólo lo sufren los jóvenes. Puede que los miles de trabajadores que están perdiendo su empleo vuelvan al mercado laboral cuando la crisis escampe, pero no con las mismas condiciones. Por ejemplo, la ingente masa laboral de la construcción que ha sostenido la economía española deberá ocuparse en otros sectores. “Todo lo que aprendieron a hacer trabajando en los últimos años les valdrá de poco o nada. Por tanto, no es de esperar que sus salarios sean muy altos cuando encuentren nuevos empleos. De hecho, la evidencia empírica disponible para Estados Unidos muestra que los desempleados ganan menos cuando salen de un periodo de desempleo y que dicha pérdida salarial es mayor cuanto más largo ha sido el periodo de desempleo”, indicaba el profesor Pijoan-Mas.

Los gobernantes han encontrado un bálsamo de Fierabrás contra el paro y la precariedad laboral: innovación y ecología. Los empleos que nos sacarán de la crisis estarán basados en el I+D+i. Es lo que Zapatero ha llamado el nuevo modelo productivo. Sin contar con que los sectores tecnológicos no son muy intensivos en mano de obra, la premisa parte en cierta forma de una falacia: la de pensar que los países emergentes se quedaran parados mientras convertimos los cortijos andaluces en factorías de chips ultraconductores y laboratorios genéticos.

La globalización también ha llegado al I+D+i. La India, por ejemplo, produce 350.000 ingenieros al año (los mejores en software de todo el mundo), anglófonos y con un salario medio de 15.000 dólares al año, frente a los 90.000 que ganan en Estados Unidos. Por su parte, China está a punto de convertirse en el segundo inversor mundial en I+D. “Cuando despertemos de la crisis en Europa, descubriremos que en la India y en China producen muchas más cosas que antes”, avisa Michele Boldrin, catedrático de la Washington University.

Ante este clima de inseguridad y falta de perspectivas, no es de extrañar que el 45,8% de los parados esté considerando opositar y el 14,6% ya esté preparando los exámenes, según una encuesta de Adecco. Ser funcionario se ha convertido en el sueño laboral de cualquier español, y puede ser el último reducto de la clase media. El único peligro es que su factura es crecientemente alta para un país en el que se desploman los ingresos por cotizaciones sociales y por impuestos ligados a la actividad y a la renta. La última EPA refleja que los asalariados públicos han crecido en un año en 116.200 personas, sobrepasando por primera vez la cifra de tres millones.

El coste total de sus salarios alcanzará este año los 103.285 millones de euros, según datos del Ministerio de Política Territorial. Cada funcionario le cuesta a cada habitante 2.400 euros, el doble si consideramos sólo a los asalariados. ¿Puede permitirse una economía tan maltrecha una nómina pública que consume el equivalente al 10% de la riqueza nacional en un año?

Un panorama tan sombrío para amplias capas de la población puede sugerir que pronto se vivirán enormes convulsiones sociales. Algunos advierten de un resurgimiento de movimientos radicales, como el neofascismo. Por el momento, nada de eso se ha producido. Las huelgas generales convocadas por los sindicatos tradicionales en países como Francia o Italia no han tenido consecuencia alguna, porque los más damnificados -parados y mileuristas- no se sienten representados por ellos.

En España, ni siquiera se han convocado paros. Y los llamados sindicatos de clase van de la mano del Gobierno al Primero de Mayo e invitan al líder de la oposición a sus congresos. Un marco demasiado amigable con el poder político teniendo detrás cuatro millones de parados y casi un tercio de los asalariados con contrato temporal.

Puede que no sea muy romántico advertir de que, tampoco esta vez, seremos testigos de una revolución, pero es muy probable que la caída del bienestar se acepte con resignación, sin grandes algaradas, ante la indiferencia del poder político, que llevará sus pasos hacia la política-espectáculo, muy en la línea de algunas apariciones de Silvio Berlusconi o Nicolas Sarkozy, cuya vida social tiene más protagonismo en los medios de comunicación que las medidas que adoptan como responsables de Gobierno.

En esa línea, Santiago Niño Becerra considera que hoy por hoy “la ideología prácticamente ha muerto”, y gradualmente, evolucionaremos hacia un sistema político en el que un grupo de técnicos tomará las decisiones y “la gente, la población, cada vez tendrá menos protagonismo.

“Conceptos como funcionarios, jubilados, desempleados, subempleados, mileuristas, undermileuristas irán perdiendo significado. Con bastante aceleración se irá formando un grupo de personas necesarias que contribuirán a la generación de un PIB cuyo volumen total decrecerá en relación al momento actual, personas con una muy alta productividad y una elevada remuneración (razón por la cual su PIB per cápita será mucho más elevado que el actual), y el resto, un resto bastante homogéneo, con empleos temporales cuando sean necesarios, dotados de un subsidio de subsistencia (el nombre poco importa) que cubra sus necesidades mínimas a fin de complementar sus ingresos laborales. La recuperación vendrá por el lado de la productividad, de la eficiencia, de la tecnología necesaria; pero en ese trinomio muy poco factor trabajo es preciso. Pienso que la sociedad post crash será una sociedad de insiders y outsiders: de quienes son necesarios para generar PIB y de quienes son complementarios o innecesarios”.

Una impresión bastante similar a la de los italianos Gaggi y Narduzzi que, en su último libro, El pleno desempleo (Lengua de Trapo, 2009), dibujan un marco sociolaboral sin beneficios contractuales, baby boomers (la generación que ahora tiene entre 40 y 60 años) resistiéndose a jubilarse, contratos temporales de servicios y autónomos sin seguridad. Y pese a todo, una masa social amorfa y resignada.

“La masa del siglo XXI es una forma social figurada no material en el sentido de que no es fácil ver las concretas manifestaciones políticas o sociales en la calle, mientras que es normal identificar conductas o comportamientos masificados como la utilización de Google o la pasión por el iPhone. Esto significa que cuatro millones de desempleados son hoy menos peligrosos de lo que lo eran en 1929, porque no hay una ideología política que contextualmente cohesione y aglutine el malestar y la disensión. Y también los sindicatos se han debilitado. La crisis actual rechaza amablemente lo que decíamos en nuestro ensayo del año pasado: el mercado de trabajo se desestructura y se flexibiliza hasta el punto de que aparecen como desocupados de hecho la mayoría de los trabajadores. Es el triunfo del factor de la producción capital, que aparentemente está en crisis, pero que en realidad se aprovecha de la crisis para dar el empujón final a las últimas, y pocas, certezas de los trabajadores”, señalan.

Hace cuatro años, Carolina Alguacil hizo una definición precisa y certera cuando acuñó el término de mileurista. “Es aquel joven licenciado, con idiomas, posgrados, másteres y cursillos (…) que no gana más de mil euros. Gasta más de un tercio de su sueldo en alquiler, porque le gusta la ciudad. No ahorra, no tiene casa, no tiene coche, no tiene hijos, vive al día… A veces es divertido, pero ya cansa”. Si hubiera que reescribir ahora esa definición sólo habría que añadir: “El mileurista ha dejado de tener edad. Gana mil euros, no ahorra, vive al día de trabajos esporádicos o de subsidios y, pese a todo, no se rebela”.

El triciclo con el que Google recorre el mundo

Publicado en Actualidad el mayo 30, 2009 por mediosiglo1955

triciclo3_278p290509Trike es la nueva herramienta que utiliza para llegar adonde los autos no pueden y complementar el proyecto de Google Street View.

“La idea de Google Trike nació luego de darnos cuenta que dedicamos tanto tiempo en entender los principios de las calles, de los automóviles, que quisimos tener acceso a regiones y áreas que a los usuarios les gustarían, pero donde los autos no pueden entrar”, comentó Daniel Ratner, ingeniero de Google, al presentar el dispositivo en el Google Press Summit, que se realiza en San Pablo, Brasil.

Entre esos lugares se encuentran las peatronales y los parques, sitios que la compañía quería valorizar.

El primer lugar donde se probó el Nuevo dispositivo fue en la peatonal de Santa Mónica, California, en Estados Unidos, y las imágenes obtenidas se encuentran en la página de Google Maps.

“En las peatonales es muy dificil mostrarle a los clientes donde estan los negocios en Google Maps y con esto se hace más fácil”, ejemplificó Ratner sobre las potencialidades del Nuevo artefacto.

Aunque se encuentra en su etapa inicial, el dispositivo ya se utiliza en algunos países de Europa, Japón, Australia y Estados Unidos.

“Vamos a expandir el programa para aquí también”, anticipó Ratner en referencia a la región, aunque no supo decir en qué momento.

En cuanto a la privacidad de la gente que resulte fotografiada por el sistema, el ingeniero aseguró que “se regirá por las leyes de cada país”.

El Google Street View es una aplicación de la compañía asociada a Google Maps, que permite navegar virtualmente por las calles de una ciudad como si uno estuviera caminando.

Se pueden ver edificios, calles, árboles y negocios que fueron previamente relevados, antes con camionetas y autos que poseían cámaras y a partir de ahora, también con triciclos.

Las hormigas son el insecto más humano, según los expertos

Publicado en Actualidad, Ciencia y tecnologia el mayo 30, 2009 por mediosiglo1955

Aunque no parezca, las hormigas cultivan la tierra, tienen ganado, capturan esclavos y se parecen a los seres humanos más de lo que se cree.

Agencia EFE

Practican la agricultura, tienen ganado y ejércitos, y capturan esclavos, pero no son un pueblo humano sino hormigas, cuyas costumbres similares a las nuestras son motivo de estudio en la mayor colección de especímenes del continente.

Está en el tercer piso del Museo de Historia Natural de Washington, en una sala bañada de luz florescente blanca donde se percibe un ligero olor a formol.

Allí arriba, tan lejos de la tierra, se conserva el mayor registro biológico de hormigas del continente americano, con más de un millón de especímenes ensartados en un bosque de alfileres.

Pertenecen a 5.000 especies diferentes, desde las “culonas” cortadoras de hojas, un manjar en Colombia, hasta las cazadoras de insectos.

Con 12.000 especies conocidas hasta ahora y otras 8.000 sospechadas pero aún no descubiertas, la hormiga es uno de los insectos de mayor éxito en el planeta y, sin embargo, sólo captan la atención de los niños o de los adultos cuando las pequeñas manchas negras con patas marchan en fila india por la cocina.

Ted Schultz, el encargado de la colección, ve en ellas una de las piezas fundamentales de la naturaleza.”Las hormigas son un componente clave de todos los ecosistemas.

Si se las sacara, la mayoría de ellos se colapsaría. Ellas limpian desechos y comen insectos que si no crecerían de forma explosiva”, dijo Schultz.

Este entomólogo ha dedicado su vida a entenderlas y lo que ha descubierto suena extrañamente familiar.Su especialidad son las 200 especies de hormigas “agricultoras”, que cultivan hongos desde hace 50 millones de años y que existen únicamente en el continente americano.

Los alimentan en “huertas” subterráneas con materia vegetal o en descomposición, dependiendo de la especie, e incluso cultivan una bacteria en el exterior de su cuerpo que actúa como un antibiótico contra las enfermedades de los hongos.

“Por sí mismas, las hormigas no pueden producir su propia comida, pero cuando cada una hace su trabajo, crean algo tan complejo como la agricultura”, explicó Schultz.

También las hay “ganaderas”, que cuidan de “manadas” de pulgones y se alimentan de una sustancia que ellos excretan.Más inquietantes son las que sobreviven mediante la trata de esclavos.

Los capturan en ataques a otros hormigueros, de donde se llevan las larvas, que tras nacer en su hogar extraño cuidan de sus amos, sin saber nunca su origen ilícito.

Así, pese a contar con un cerebro minúsculo y un repertorio muy limitado de comportamiento individual, las hormigas han desarrollado sociedades de extraordinaria complejidad y coordinación, que llegan a tener millones de individuos.

Pero al contrario que en las comunidades humanas, en las de himenópteros no hay diferencias internas, según destacó Jefferey Sosa Calvo, un estudiante colombiano de doctorado que investiga en el museo.

“La sociedad de las hormigas es más uniforme, más altruista, todo va en beneficio de la colonia”, explicó Sosa Calvo, quien apuntó que las obreras, que son estériles, incluso renuncian a tener hijos para el bien de la especie.Lo que no se sabe aún es el por qué de esa obediencia ciega a los comandos de la reina, según él.

La similitud y diferencias con los seres humanos es el eje central de una exposición que el museo abrirá el sábado, titulada “Agricultores, Guerreros, Constructores: La vida oculta de las hormigas”.

Consiste en 39 fotos asombrosas de Mark Moffett, en las que revela con detalle microscópico las facciones de un insecto que a veces parecemos no ver.El museo también exhibirá un molde de aluminio de un hormiguero de casi 2 metros de profundidad y una colonia con habitantes de verdad.

Las fotos reflejan la gran variedad de hormigas que existen, todas hijas de una especie aún existente en la Amazonía, la Martialis heureka, de la que sólo se tiene un espécimen, conservado en una colección de Sao Paulo, según Sosa Calvo.Esa hormiga, a su vez, descendió de una avispa hace unos 130 ó 140 millones de años, cuando por la Tierra se paseaban los dinosaurios.

La clave de su éxito ha sido su carácter social, un mensaje que queda claro en los archivadores gigantes que guardan los especímenes del museo.Mientras, abajo, en los espacios abiertos al público, los humanos suben escaleras, las bajan, curiosean, llenan corredores y buscan comida.

Apuesta macabra (ójala gane la apuesta…Ay Dios..¡¡¡)

Publicado en ¡¡Ay Dios...!!! el mayo 30, 2009 por mediosiglo1955

Jon Matthews es un británico de 59 años al que los médicos dijeron en abril de 2006 que moriría en cuestión de meses a causa de un cáncer terminal, y que hoy no sólo sigue vivo sino que se ha embolsado 10.000 libras al apostar por su supervivencia.

Diagnosticado hace algo más de tres años con mesotelioma, un tipo de cáncer bastante raro en las que las células cancerosas invaden el mesotelio (la cubierta protectora de la mayoría de los órganos internos), Matthews se negó a aceptar el pronóstico de que no llegaría vivo a 2007 y decidió apostar en contra de los médicos.

En un país en el que se apuesta por todo, el enfermo acudió a la casa de apuestas William Hill, que aceptó una apuesta de Matthews de que seguiría con vida el 1 de junio de 2008.

La casa de apuestas consideró que las posibilidades de que llegara a esa fecha era de 50 a 1, por lo que las 100 libras que invirtió Matthews se convirtieron en 5.000.

Tras embolsarse esa cantidad, volvió a desafiar a William Hill apostando que seguiría vivo este 1 de junio, por lo que -si no seproduce un desenlace inesperado antes de la medianoche de hoy-Matthews cobrará otras 5.000 libras.

Su próximo objetivo es llegar hasta el 1 de junio de 2010, lo que la casa de apuestas se ha comprometido a pagar 100 a 1, por lo que este residente de Milton Keynes (condado de Buckinghamshire, sur de Inglaterra) espera ganar otras 10.000 libras.

Una Historia de amor (Un metejon que lleva 70 años)

Publicado en Actualidad el mayo 30, 2009 por mediosiglo1955

1005531Lo encontre en internet y lo comparto con uds., es una linda historia de amor; alla va:

Jorge Fernández Díaz
LA NACION
Esta es una pequeña historia de amor. Que tiene setenta años.
Pequeña y todo, la hazaña de sus protagonistas podría llegar a eclipsar a otros héroes modernos. Vivir setenta años de dicha amorosa, sin máculas ni retorcimientos, sin discusiones ni indiferencias, tiene acaso más mérito que bombardear a los ingleses en Malvinas o salvarse nadando en la noche de un accidente aéreo. En tiempos de relaciones líquidas y frustraciones rápidas, y conociendo el carácter inestable y, paradójicamente, maldito del amor, acudo lleno de incredulidad a esa casita de La Plata donde, me han dicho, viven como novios un hombre de 92 años y su esposa, de 88.

Me condujeron en el universo de los longevos dos geriatras. Yo buscaba hombres y mujeres centenarios, pero mis lazarillos me explicaron que, a pesar de la extensión de la vida y de que hay cada vez más personas que llegan y cruzan ese umbral etario, me convenía más la lucidez plena, real y conjunta de Germán Gonaldi y Catalina Torres, dos viejos que llevan siete décadas de matrimonio romántico y que son un ejemplo de cómo se puede compartir todo y además vivir mucho y mejor. Cata desciende de longevos y los últimos análisis de Germán le auguran larga vida: “Moriré en perfecto estado de salud”, ironiza.

No sé si quiero vivir tanto, no creo en los amores perfectos, no me interesan las historias edulcoradas y, sin embargo, aquí estoy buscando el pelo en la leche y tratando de hacer la tarea más difícil que puede abordar un cronista: narrar una historia feliz.

La pareja estelar tiene tres hijos de 62, 66 y 68 años; ocho nietos y diez bisnietos. Algunos miembros de esa familia montan guardia en el living para escuchar lo que susurramos en el comedor, e intervienen con risas o exclamaciones cuando los patriarcas revelan algún detalle de su pasado que ellos no conocen.

Los “novios” son descendientes de inmigrantes italianos y españoles, gente de campo y, desde hace ya mucho, integrantes de la pequeña burguesía platense. Son oriundos de América, un pueblo situado entre Trenque Lauquen y General Villegas. Pero él vivía en el taller donde su padre mecánico arreglaba coches, tractores y cosechadoras, y ella con su familia de chacareros en las afueras, donde sembraban trigo y criaban corderos y vacas. Se conocieron cuando Cata tenía tres años y aquel pibe de siete le robaba la muñeca mientras sus padres conversaban sobre motores: el mecánico reparaba las máquinas del chacarero, y tenían buena relación.

Con tan extraordinaria memoria, ni Cata ni Germán pueden, sin embargo, recordar cuándo se dieron cuenta de que eran el uno para el otro. Como si el amor entre ellos viniera del fondo de la historia y creciera con naturalidad. Como un árbol, que no necesita explicarse a sí mismo.

Caen escenas de otros tiempos por los ojos claros y acuosos de Germán y por la mirada vivaz de Catalina. Me hablan de un mundo ingenuo y a la vez duro, donde se fiaba y donde se trabajaba de sol a sol. Ahí está él aprendiendo el oficio de su padre y también a tocar el bandoneón: escuchaba tangos y valsecitos en la radio y se daba maña con el fueye y el doble teclado.

Ahí está ella recordando las plagas de los años treinta: un día de abril se levantaron y vieron que había una capa de veinte centímetros de nieve en el suelo. Luego percibieron que no era nieve sino ceniza. Una ceniza sobrenatural que provenía de un volcán chileno y que arruinaba el campo y hundía los coches. Y que obligaba a Catalina a ir a caballo una legua entera cada mañana para no perderse las clases. Cuando se retiró la ceniza, arreciaron sequías devastadoras, y después llegaron las langostas.

Pero mientras esas maldiciones se sucedían, el extraño amor de los hijos del chacarero y el mecánico evolucionaba silenciosamente. Daban la vuelta al perro y se buscaban de ojito. Esas rondas eran el único paseo posible en aquellos tiempos remotos: girar y girar alrededor de una plaza de pueblo. Aunque como el tren llegaba cada muerte de obispo, también era todo un paseo ir a verlo, vestidos de domingo, y comentar la llegada de los forasteros y las novedades de los pobladores que iban y volvían.

Germán se arrimaba a una orquesta de campaña y tocaba pasodobles y rancheras en las fiestas campesinas, y dicen que en un caserío que luego se transformó en un pueblo fantasma y fue rematado y comprado por un terrateniente, los amantes predestinados acercaron posiciones. Igualmente, el contacto definitivo ocurrió más tarde, en el andén de la estación cuando, compungido por tener que dejarla para irse al servicio militar, Germán la sorprendió con un beso en la boca.

Fue tan sorpresivo para ella ese impulso que se le cayó el ramo de flores que llevaba prendido en el pecho. Germán se subió al vagón y se marchó sin decirle nada. Y a partir de entonces hubo cartas de amor y se dio por supuesto que estaban comprometidos.

La familia de Cata vendió el campo y se mudó a Ramos Mejía, donde el novio pidió la mano. La novia estudió corte y confección. Al terminar la colimba, Germán se fue a vivir con su hermano a La Plata y terminó alquilando una casa aquí en el barrio de Tolosa. Se casaron y se fueron de luna de miel a Chivilcoy. Germán había entrado en el Cuerpo de Patrulleros, que custodiaba al gobernador y a los ministros, un trabajo conveniente, pero que no le gustaba ni un poquito: ocho motoristas como él murieron en accidentes durante aquellos siete años.

Germán iba en moto acompañando los autos oficiales y cargaba una pistola Bereta 44, que felizmente jamás utilizó. Luego entró en Gas del Estado como peón y terminó sus días laborales a cargo de una cooperativa del ramo. En aquellos primeros años de transportista casi no tenía tiempo para su familia: “Cata crió a nuestros hijos, ella es la verdadera responsable de que hayan salido personas de bien”, me dice.

Tan ocupado estaba que no podía ni siquiera tocar sus tanguitos, por lo que vendió el bandoneón. Quince años después un amigo coleccionista se apiadó del músico silenciado y le regaló otro instrumento, y entonces el hombre siguió con su afición, participó de orquestitas en La Plata, ganó competiciones y deleitó a su familia.

Catalina, en las malas, cosía para afuera y llegó a tener 47 alumnas en el barrio. Y creánme: no hay más. En setenta años no tuvieron jamás conflictos entre ellos ni con terceros. Ni siquiera con sus hijos, que cuando eran adolescentes lo cuestionaban todo. En esa casa se podía cuestionar cualquier cosa menos la bondad de esos patriarcas unidos para siempre.

Los examino por el derecho y por el revés, utilizo a sus familiares para hacerles pisar el palito, pero no cae un problema grave, una lucha de intereses, una esgrima verbal fuera de tono. ¿El secreto de la eterna juventud estará en la bondad?, les pregunto, un tanto perplejo. Asienten como si fuera una posibilidad, no están seguros. Por las dudas me remarcan que nunca discutieron en toda su vida. No les creo. “Ni por la más mínima cosa”, me dicen ellos, y la prole del living certifica con la cabeza.

“Mi mamá se llamaba Crista y murió recién a los 101 años -me explica Catalina-. Ella siempre me recomendaba: usted cuando viene el marido con ansias de pelea y discusión se pone un trago de agua en la boca y deja pasar la tormenta”. Cata tomó muy en serio esa táctica: durante años dejó pasar los momentos tensos, se mantuvo callada, y como a los tres días, cuando todo se había calmado, arregló tranquilamente la cuestión: “Vistos con frialdad -asegura- al final casi siempre son problemitas”.

El bandoneonista de Tolosa admite que era un poco celoso, pero nunca le dieron razones verdaderas y jamás dejó que ese fuego lo quemara. Son longevos porque se toman la vida de una manera armónica. Una geriatra que los conoce muy bien dice que Germán es una especie de monje del Himalaya: vive en paz total y jamás se pone tenso. ¿Ni siquiera por asuntos políticos?, le pregunto. “Nunca -responde con ingenuidad-. ¿Cómo me voy a poner nervioso si soy peronista?” Cuando ven algo desagradable en la televisión, Catalina la apaga sin más: no se dejan intoxicar por ese mundo siniestro. “Tomamos la vida como viene, con música y sentido del humor -dicen-. Y jamás envidiamos. Consideramos que quien envidia es mala persona.”

Creen que todo está escrito por el destino y se relajan pensando que deben dejarse llevar por la corriente. Naturalmente optimistas y creyentes, pero no fanáticos, ella es católica y él protestante. Aunque esa levísima diferencia jamás fue motivo de debate o disputa: durante años Germán la llevaba a misa y la esperaba una hora en el auto.

“Hay que acordarse de olvidar todo lo malo y de recordar todo lo bueno”, me dicen con sinceridad. Pienso en un chiste de Gila: un tipo le pregunta a un anciano asombrosamente conservado cómo hizo para llegar tan bien a esa edad, y el viejo le revela su secreto: no discutir. El tipo, descreído, le dice: “Vamos, no puede ser por eso”. Y el viejo se encoge de hombros y le responde: “Y bueno, no será por eso”.

Algo que viene del campo, de los tiempos de una Argentina noble y sencilla, algo que surge de la conexión con la verdadera esencia de los seres humanos y no de los valores artificiales de la modernidad, una cosa que surge de la tierra y del cielo y que pervive en algunos paisanos, tienen estos dos enamorados del barrio de Tolosa.

Presiento ahora que no habrá más revelaciones: no se cuidan demasiado con las comidas, pero no conocen el delivery . Todo es cocina natural y casera. Se despiertan temprano y Germán prepara el desayuno para su amada y toca el bandoneón mientras ella cocina. El vals preferido de Catalina es “Siempre te recuerdo”. Duermen la siesta y salen a pasear del brazo, para sostenerse bien, pero también de la mano. Miran la tele y reciben en casa a algún hijo, nieto o bisnieto todos los días. Se duermen juntos temprano: nunca más allá de las 10.30. Y vuelven a empezar.

Hace dos años, aquellas desgracias del 30 regresaron en serie. No fueron la ceniza, ni la sequía ni la langosta. Esta vez fueron las desgracias médicas. En un asado, Catalina se quebró la cadera. Y a Germán se le arrugó el corazón. En el sanatorio, por tanta inmovilidad, Cata padeció también un edema pulmonar. Y luego en el apuro por sacarla de la cama, le produjeron un desplazamiento de la prótesis y hubo que volver a intervenirla quirúrgicamente. Estuvo quieta y acostada cuarenta días más, y le agarró una trombosis. Tuvieron que internarla cuatro o cinco veces. Y Germán pensaba lo peor. Rezaba todas las noches, sin hacer promesas, pero transido de dolor y de espanto. “¿Qué voy a hacer si se me muere la viejita? -se preguntaba-. Si se va, yo me voy enseguida con ella.”

Pero Catalina sobrevivió a todas las acechanzas, y fue saliendo lentamente de la emergencia y la postración. Ya se la ve como siempre, muerta de risa, y Germán la mira con un amor, con una fe en ella, que de tan fuerte incomoda. Setenta años después siguen tan enamorados como entonces, aunque la simbiosis de su relación se ha profundizado. No son dos personas sino una, incluso cuando él toma el bandoneón, se lo pone en las rodillas y toca un tango con una digitación sobresaliente. Es un instrumento difícil, pero el bandoneonista de Tolosa lo doblega. Toca luego el vals de su novia infinita. Se me quedó en la memoria solo un verso: “Yo siempre te recuerdo sin cesar”.

Me doy cuenta, en ese límite, mientras les toman las fotografías, que no hay fórmulas para el amor perpetuo ni para la longevidad. Los “novios” de La Plata sólo tienen una manera de vivir. Y esa filosofía de vida no se elige. Es la filosofía la que lo elige a uno. Ambos aceptaron lo que vino y tuvieron la suerte de que no los arrollaran el drama o la tragedia. Rechazaron los fantasmas de la ambición, no aceptaron las presiones de la vanidad, ni se metieron en las competencias del ego. No aspiraron a la grandeza y precisamente por ello la alcanzaron.

Ahora les creo que se aman y que ni siquiera discutieron en setenta años de amor dulce y envolvente. Me entristece, sin embargo, no poder ser como ellos. Y saber que como todos nosotros al final fracasarán. Sí, la vida es cruel: sabemos perfectamente que no podemos salir vivos de ella. Pero en este momento especial, en este instante glorioso, hablan con el fotógrafo, los rodean sus hijos y hacen bromas y bromas. Son tan felices.

Son tan felices que son eternos.

Patagonia en vivo…

Publicado en Actualidad el mayo 30, 2009 por mediosiglo1955

Si picas en el enlace que se encuentra en este blog PATAGONIA EN VIVO, se podra ver en vivo hasta la noche del domingo 31 de mayo podrás observar desde alli, en directo por Internet, la llegada de las ballenas francas a las costas de Chubut, lugar al que regresan cada año para iniciar su periodo de apareamiento.
Es algo interesante para Nuestras Charlas Nocturnas, se los recomiendo.

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